LA REVOLUCIÓN 5.O Y LOS AMIGOS ROBOTS

De cómo nos preparamos para convivir con los cobots

Volvemos de vacaciones y quería retomar este blog hablando de novedades, algunas de calado, de las que vamos a oír hablar mucho a partir de ahora. En concreto, comento hoy en este blog esa revolución 5.0, a partir de la Industria 5.0, una propuesta de modelo industrial, económico y social que llega desde Japón y se generaliza en muchos países.

Para empezar a comentarla, diría que es algo así como una apuesta de Transformación social, es decir un paso más que la Transformación digital y la Industria 4.0 en la que vivimos desde hace unos años y que tanto tiempo nos ha ocupado hasta ahora. Se trata, en realidad, de definir un modelo de lo que será o debería ser una sociedad superinteligente a la que hemos llegado gracias a la tecnología.

Es una apuesta ya presentada en Naciones Unidas de mano de expertos en estas materias, que tiene que ver con cómo conducimos la sociedad superinteligente y transformada digitalmente que se ha conseguido para que sea beneficiosa para la gente y la sociedad en general. En realidad, se trata de buscar la forma de aprovechar la sociedad transformada y tecnológica para conseguir poner a la persona en el centro de todo y, por otra parte, alcanzar objetivos comunes como los ODS.

Y en ese modelo tienen un papel fundamental los cobots, los robots colaborativos creados en 2005 para trabajar conjuntamente con los humanos, los supuestamente encargados de fabricar los productos, serán una pieza imprescindible en esta Industria 5.0. Se trata de que colaboran con las personas, les liberan de las tareas repetitivas o físicamente más exigentes para que los empleados se dediquen a tareas de más valor.

Los cobots tienen las ventajas de reducir los costes, permitir un mejor acabado de los productos por su precisión, mejorar la calidad de vida y condiciones de trabajo de los empleados, y aumentar la producción porque para ellos no hay horarios.

Pero la paradoja que nos presenta esta nueva revolución es que, para conseguir ese potencial de automatización completo, seremos necesarias las personas. En este sentido, un estudio de McKinsey & Company recoge que, en diferentes países, en el año 2030, los robots y la digitalización podrían terminar con 470,000 empleos, pero, en paralelo, se crearán 495,000 empleos. Parece lógico pensar que estas estadísticas podrían ser aplicables a todos los países industrializados del mundo.

Para llegar a ello hemos partido de la base de que el Internet of things nos ofrece datos que Big Data analiza y que, gracias a sistemas informáticos muy avanzados y con nuevos algoritmos, la Inteligencia Artificial nos proporciona sistemas y productos que nos sorprenden cada día.

Para que ésta alcance sus objetivos económicos, sostenibles y sociales, habrá que abordar la formación para conseguir las nuevas habilidades necesarias que sitúen a las personas por encima de las máquinas, habrá que presuponer un compromiso de las administraciones públicas, y urgirán nuevos marcos jurídicos que regulen las nuevas realidades.

Ese es el entorno de la Revolución 5.0 que pone el foco en la colaboración entre humanos y máquinas para potenciar la productividad y la eficiencia. Es la innovación industrial y también social. Una revolución que envían desde Oriente.

 

 

 

 

EL ÚLTIMO RELEVO

 

 

 

 

Le llamo el último relevo, como menciono en el título, porque parece una comparación muy gráfica con una carrera de relevos, de lo que supone el engranaje de una cadena de logística en la entrega a domicilio de algún producto.

Para los que no estén familiarizados con el término, la Última Milla es el término con el que se conoce la última etapa del proceso de logística de entrega de un pedido al comprador en un punto determinado.

Si toda la logística vive en este momento una gran competitividad porque el cliente es cada vez más exigente y la competencia más fuerte, la Última Milla añade presión a las empresas de logística. Es el eslabón que conviene cuidar muy especialmente. No hay más que fijarse en el paisaje urbano para ver qué nuevas prácticas y realidades se van imponiendo y será necesario regular.

Los hábitos de consumo han ido cambiando. El comercio electrónico ya no es friki ni raro, ahora es una estrella. Su aumento imparable ha influido en que Correos se haya tenido que transformar o en que empresas como Inditex gestionen el 20% de su facturación a través de las ventas por internet. Los consumidores dejan claro, cada año en mayor porcentaje, que les gusta el ecommerce y que dan por sentado que quieren las cosas prácticamente con inmediatez.

La última milla llega al final de un proceso con muchas etapas que deben encajar perfectamente. La última milla no es un proceso aislado, una caja desligada de una cadena; es la consecución de todo un proceso y no solo no se debe descuidar ese momento sino controlarlo al máximo para ganar en competitividad. Es el punto crítico de una entrega o el remate de su excelencia.

Incluso se puede decir que empieza a tener que ver con la geoestrategia y la situación de nuestro país porque nos encontramos en un punto estratégico importante para la distribución entre Europa, América y África, y podemos sumar otras variables como la actividad del aeropuerto de Barajas, uno de los de mayor tráfico del mundo con un número anual de vuelo siempre subiendo.

La Última Milla tampoco está ajena a otros factores más cotidianos como la movilidad urbana, uno de los grandes retos de las grandes y medianas ciudades hoy en día. También con la sostenibilidad y el medio ambiente que provocan medidas restrictivas en la circulación. Parece lógico pensar que habrá que proyectar el negocio teniendo en cuenta esas variables y optimizar las rutas más apropiadas, escoger convenientemente el tipo de vehículos que se adapten a nuevas normativas y realidades de cada ciudad y seguir con la puesta en marcha ya iniciada de diversificar puntos de entrega. La tecnología con constantes nuevas aplicaciones para solucionar estas cuestiones va a ser requerida siempre. Las empresas van a tener que invertir en tecnología y en espacios de almacenamiento lo que supone ya un desafío de primer orden.

De hecho, un estudio reciente de Zebra Technologies cuantifica el crecimiento del sector explicando que, hace cinco años, en el sector se entregaban 125.000 paquetes al día. A día de hoy, se ha alcanzado 1.025.000 diarios. Nada menos. Afirma también que el sector ya representa el 6% del PIB y crea 850.000 puestos de trabajo.

La última milla puede definir a las empresas de logística y marcar su competitividad y la preferencia de los consumidores. Seguramente su gestión tiene mucho que ver con los resultados publicados en el Top 25 Garner de la logística, en el que prevalece la opinión del sector, que sitúa en los cinco primeros puestos a Colgate-Palmolive, Inditex, Nestle, PepsiCo y Cisco.

PAQUETERÍA, DE LOS DRONES A LA ESPAÑA VACÍA

Todos los días llegan a mi mesa informes, estudios o estadísticas sobre la logística, su desarrollo, su innovación o su futuro previsto, entre muchos aspectos, y siempre traen datos interesantes que pueden captar la atención sobre algún aspecto novedoso. Hoy quería compartir datos y opiniones que se refieren al gran crecimiento del movimiento de paquetería y que, como puede parecer obvio, tiene que ver con el incremento constante del ecommerce.

De hecho, me llega un informe con un título sugestivo: “Cómo internet salvó a la empresa de paquetería y la convirtió en la estrella del transporte”. No sé si el título se ha venido muy arriba y hay otros muchos aspectos de la logística que estudiar por la digitalización y la transformación que son muy relevantes, pero sí es cierto que la paquetería se lleva buena parte de las ventajas de las nuevas tecnologías.

Si vamos a las cifras concretas en lo referente al comercio electrónico, vemos que, en el mercado global, éste ha crecido un 17% en 2017 mientras que en España la facturación del comercio electrónico aumentó casi un 25% interanual, alcanzando los 6.756,9 millones de euros. Todo un reto que está llevando a la digitalización de procesos y a la innovación en nuevas herramientas. Leer más…