¿DESCONECTADOS O ATRAPADOS?

s productivos se ven arrollados por la digitalización. Cuando hacer una copia digital de un producto supone prácticamente coste cero, tendremos que valorar el diseño inicial como lo más valioso del producto y los perfiles de nuestros empleados tendrán que modificarse. Los talentos serán más valorados y muchos de ellos funcionarán como autónomos colaborando digitalmente con otros y el que quiera sumarse a algún proyecto deberá entender las nuevas formas de trabajo.

Por eso necesitaremos el enfoque humanista en la formación de niños y jóvenes y de los profesionales, para saber captar todos los avances que pueden ayudar a mejorar la

Leo dos noticias que se contradicen y me recuerdan los pros y contras, los entusiasmos y los recelos acerca de nuestro mundo digital. ¿Sabíais que hay una nueva tribu urbana que se llama Desconectados y la forman jóvenes saturados de internet y de la conectividad? Lo utilizan, sí, pero para pocas gestiones, de vez en cuando solo, y pretenden recuperar otro tipo de vida más independiente de la tecnología y a otro ritmo, incluso sin Redes Sociales.

Y, sin embargo, las noticias de la revolución tecnológica se agolpan en los medios y una de ellas recuerda que el sector tecnológico va a estar presente cada vez más en nuestras vidas por lo que  demandará más de 100.000 profesionales hasta 2027. La parte buena de toda esta revolución. Se prevé que muchas serán plazas vacantes porque no se encuentran suficientes profesionales con el perfil tecnológico necesario. De modo que, aunque algunos ya buscan una salida a la conectividad actual, otros muchos se meten de lleno en ajustar la demanda de las empresas con la oferta de formación porque parece que hay un desajuste evidente.

La desconfianza hacia el mundo tecnológico y en áreas concretas como la inteligencia artificial cunde en algunos pensadores, pero la robótica avanza y habrá que ver la utilidad que se le da, es decir si se consigue utilizarla con una filosofía humanista o como enemiga de los recursos humanos de las empresas.

Sobre las paradojas del mercado hoy en día, vale la pena valorar algunos datos. El nuevo supermercado de Amazon ofrecerá 4000 productos, incluidos alimentos frescos, en 4000 metros cuadrados con una plantilla muy reducida compuesta de robots y personas. Recientemente ha completado una entrega con un dron no tripulado. Pero también es cierto que tiene previsto contratar a 100.000 personas, según sus directivos. Otro dato más a considerar: el valor bursátil de las grandes empresas digitales norteamericanas (Apple, Google, Amazon y Facebook) es cinco veces superior al de las grandes industrias alemanas (Daimler, BMW, Volkswagen y Continental).  Y un tercero: una fábrica en China ha reemplazado al 90% de sus trabajadores por robots y la producción ha crecido un 250% y los defectos han bajado en un 80%. Creo que es precisamente la robótica la que plantea más ventajas y más riesgos porque ¿cómo incluimos la ética en las decisiones de una máquina?

De modo que sí, debemos inquietarnos por lo que puede ocurrir en sectores de la sociedad a través de esa digitalización, por ejemplo en formación y sanidad, entre otros campos. Que no nos desborde la velocidad. Debemos tomar los mandos.

 

DIGITALES, PERO MÁS HUMANOS

industria 4.0

LD

Leo en un artículo la “hazaña” de un hacker que ha bloqueado en internet unas páginas web dedicadas a la pornografía infantil y me resulta curioso que esa figura del hacker que resulta siempre “el malo de la película” porque nos roba nuestra identidad, nuestro dinero, bloquea los secretos oficiales y nos deja siempre en situación de indefensión, en este caso haya resultado el “bueno de la película”.

No es que me gusten los hackers ni los que se mueven con intenciones oscuras en ese mundo que resulta oscuro, pero ocurre que este suceso me ha llevado a plantearme por qué últimamente oigo tantas voces desconfiadas, recelosas, e incluso agresivas contra la digitalización y, sobre todo, la digitalización en la industria y en el mundo laboral. Incluso Stephen Hawking alertaba recientemente en una columna en The Guardian, previa a un importante foro tecnológico mundial, que la inteligencia artificial está reduciendo drásticamente los trabajos de la clase media, fomentando la desigualdad y convulsionando el mundo político que gobierna nuestros países. La desaparición de los puestos de trabajo de las clases medias llega porque solo se mantienen los más creativos y directivos.

La cuestión es que decidamos si la efectividad y productividad que se gana en la producción industrial con las máquinas o la robótica no está desplazando de forma dramática a un sector de la población muy importante. Lo podemos ver en datos aportados en una predicción de Citibank y la Universidad de Oxford en 2016: el 47% de los trabajos en EEUU están en peligro por la automatización; el 35% en Reino Unido; en China un impactante 77% y en el entorno de la OCDE el porcentaje es de 57%. Por no hablar de que los robots ya están en el día a día de muchas fábricas y se pueden considerar la mano de obra moderna que está desplazando en cifras muy elevadas a las personas. Hawkings llega a decir que la inteligencia artificial evoluciona de forma más rápida que el hombre, condicionado por una evolución biológica más lenta.

La polémica de si la tecnología funciona con humanidad o no, está servida en todo el mundo porque, hoy en día, un pequeño grupo de personas, apoyados en plataformas de internet, y contratando a un grupo muy reducido de personas pueden obtener grandes beneficios, en detrimento de otros modelos productivos en los que más personas eran necesarias. Algo inevitable. No se puede parar el progreso ni esas plataformas que hacen ricos a algunos porque también sirven para hacer operaciones quirúrgicas a distancia en el Tercer Mundo. Por ejemplo. O para alfabetizar a poblaciones que no tienen acceso de otro modo al conocimiento. Desde otra perspectiva, la digitalización nos plantea otro dilema:  Por un lado, nos sustituyen los robots; por otro, surgen gobiernos hiperprotectores de los trabajadores nacionales cuando ya no existen las fronteras.

Creo que el debate no es lamentarse de los inconvenientes que nos trae la tecnología sino de organizar un cuerpo de leyes, comportamientos empresariales y de organizaciones que nos permitan resituar a las personas por delante de las máquinas.

Quizá necesitamos hackers buenos.

 

de la violencia digital.

DAVOS, TOMEN NOTA

 davosHe tomado nota en los últimos días de algunas conclusiones de la reunión de Davos. Conclusiones o sugerencias, bien documentadas, bien analizadas por los mejores expertos y que vale la pena tener en cuenta porque nos afectan de lleno en los próximos días. Por ejemplo, que cinco millones de puestos de trabajo se van a perder para siempre en cinco años. Algunos llaman a este proceso, la tormenta perfecta.

En paralelo, otro informe afirma que las industrias, en plena disrupción, necesitarán nuevos perfiles de profesionales y aumentará la demanda de informáticos, matemáticos, ingenieros y arquitectos, pero se presume que habrá muchos puestos de trabajo que no se podrán cubrir.

Y ahí entra de lleno otro informe de Davos sobre el papel y la responsabilidad de los consejeros delegados y Ceos de las empresas en las que deben encontrar la forma de encontrar y retener a los mejores talentos que van a hacer competitivas a sus organizaciones. Probablemente los roles serán cada vez más especializados y por eso hay que fijar la atención en la formación de los empleados que deberán especializarse.

Un informe de Accenture, presentado en este Foro, apuesta por que los consejeros delegados se ocupen de liderar esta transformación entre sus empleados para que estén listos cuando llegue el momento del cambio. En realidad, les insta a estar preparados y a saber crear la fuerza laboral del futuro en la que, opina, debe resaltarse el liderazgo, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional y continúa diciendo que, si se duplica el número de trabajadores con esas cualidades, la cuota de trabajos con riesgo de ser automatizados se reduciría en 2015 del 10% al 4% en EEUU y del 15% al 10% en Alemania.

La economía digital se caracteriza por la velocidad, por el acceso universal a la información para cualquier persona en cualquier parte del mundo, es decir, la interconectividad y eso nos ha llevado a que la separación entre vida profesional y personal es cada vez más ambigua con nuevas formas de trabajo presencial y on line, teletrabajo… y a que las relaciones entre los empleados y jefes también sean cada vez más distintas. El líder deberá conseguir entornos viables en innovación, ágiles, donde sus empleados desarrollen sus carreras profesionales y en esa nueva fuerza laboral cobra tanta importancia o más que la remuneración económica, factores como la calidad de vida, el compromiso, el bienestar…

No hay miedo en los trabajadores, según este estudio, a la automatización y la tecnología ya que, afirman los autores del mismo, más de dos tercios de los encuestados creen que las nuevas tecnologías como podrían ser los robots o la inteligencia artificial les ayudarán a ser más eficientes y a mejorar la calidad de su trabajo.

Tomemos nota los directivos: en el centro de sus prioridades hoy se encuentra esa fuerza laboral de futuro.

 

 

LA BÚSQUEDA DEL NUEVO DIRECTIVO

Hemos hablado mucho en este blog de digitalización, de las nuevas profesiones, de la industria 4.0, del nuevo rol de los responsables de Recursos Humanos al gestionar los nuevos talentos… de muchos temas de la actualidad diaria de las empresas. Pero me percato de que hay una figura importante en este proceso de transformación que vivimos de la que no hemos hablado y que   es protagonista también en ella, aunque más indirectamente: el “headhunter”. Ellos también deben transformarse para enfrentarse a selecciones de personal para cubrir nuevos perfiles con nuevas exigencias y responsabilidades. ¿Cómo detectar los nuevos talentos directivos necesarios en empresas tan cambiantes?

Los candidatos a directivos 2017 se enfrentan a situaciones en las que deberán demostrar que son líderes de los procesos de transformación digital, deben tener una visión muy clara de ese proceso y de los objetivos de la compañía, demostrar flexibilidad para adaptarse a la innovación ,saber detectar y potenciar los nuevos talentos y demostrar capacidad para motivar.

Es decir, se buscan líderes de los grupos humanos que protagonizan toda esa transformación que, en realidad, trata de personas, no solo de tecnología de modo que necesitan demostrar cualidades como flexibilidad, capacidad de adaptación al cambio, ejemplaridad, capacidad para gestionar la diversidad y no solo en cuanto a género porque también hay que considerar los nuevos condicionantes de razas, religión, generacionales, distintos modelos de relación con la empresa… Todas ellas son solo algunas de las cualidades que habrá que buscar en los actuales directivos.

Los directivos tendrán que saber satisfacer las inquietudes de equipos muy diversos, ofrecer planes profesionales personalizados que ilusionen y provoquen la permanencia cuando los cambios profesionales son más rápidos que nunca y ya no se valora tanto la permanencia en una empresa sino la propia carrera profesional.

Antonio Núñez Martín, autor de El líder ante el espejo, afirma que las empresas buscan buenos profesionales que sean también buenas personas, que las cualidades humanas cada vez más inclinan la balanza. En su libro, escrito tras realizar 70 entrevistas, define algunas de las cualidades necesarias en un líder y entre sus comentarios me llama la atención que afirma que es necesario no solo ganar la admiración sino también el afecto y para ello hay que ayudar al desarrollo de las personas del equipo. Comparto aquí algunos otros consejos que me han parecido interesantes como tener visión estratégica con prudencia, alinear a todas las personas alrededor de un objetivo común, tener perspectiva, visión global, ser apasionadamente curioso, ser ejemplar y comunicar bien porque lo que no se comunica prácticamente no existe y, desde luego, no se conoce. Con esa comunicación debe ser el puente entre sus colaboradores y entre su equipo y el resto de la empresa y la sociedad. Finalmente, me quedo con que hay que ser flexible, adaptarse al cambio, y saber ser eficiente y gestionar los tiempos.

Yo diría también que esos directivos deben ser digitales, conscientes de que deben tener una presencia en las redes sociales ya que se entremezcla su marca personal con la de su empresa. Deben componer su nuevo perfil.

Os sugiero dos informaciones interesantes:

http://cincodias.com/cincodias/2016/12/29/empresas/1483029835_770496.html

http://www.larazon.es/economia/antonio-nunez-las-empresas-piden-gente-buena-y-ademas-buena-gente-ME14239894?sky=Sky-Enero-2017#Ttt1Whqhy1mJmOic

 

 

 

DIGITALES, EXCELENTES Y VICEVERSA

 

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Todos los días gestionamos o nos divertimos con esos nuevos conceptos que se han instalado en nuestras vidas: Big Data, realidad virtual, realidad aumentada, cloud computing, Internet of Things ya son parte de nuestro vocabulario cotidiano y unos más y otros menos se manejan en su trabajo o en su ocio utilizándolos de la mejor manera. Pero en nuestras compañías, ahora, deberíamos plantearnos cómo entramos en una segunda etapa de esta nueva realidad digital, la de gestionarla con Excelencia. Leer más…

NUEVO AÑO, NUEVA ECONOMÍA

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LD

Año nuevo. Momento de predicciones. Pocos años han comenzado con tantas apuestas sobre lo que va a ocurrir en economía y en el panorama internacional. Quizá por tanta sorpresa que hubo en el año pasado o por la velocidad de los avances tecnológicos. Pero en lo que coincide la mayoría de observadores y analistas es en que la innovación y la tecnología van a seguir asombrándonos y van a marcar el camino de una nueva economía que se basa en conceptos nuevos como el tráfico de datos o la inteligencia artificial. Leer más…

¿Y SI EL BIG DATA FUERA EMOCIONAL?

 

Una sesión interesante sobre Liderazgo fue la que nos ofreció recientemente la Fundación Rafael del Pino en la presentación del libro “El líder ante el espejo” de Antonio Núñez. Un diálogo entre estudiosos del nuevo Liderazgo en el siglo XXI y en la cuarta revolución industrial a lo largo del cual pudimos plantearnos nuevos conceptos sobre el Líder que necesitamos ser ante los nuevos retos.

Me llama la atención el concepto de Big Data emocional por contraposición al Big data que tenemos que gestionar en nuestras compañías. Ese primero es el Big Data del que se comienza a hablar y que no solucionan las máquinas ni los robots, el derivado de que las personas afronten la transformación de sus ámbitos laborales, de sus propios roles, de las nuevas tecnologías, de los nuevos conceptos de trabajo, del acceso a tanta información y de la diversidad de género, edad y talento en las organizaciones. Hay situaciones que no van a solucionar las máquinas por muy sofisticadas que sean y por eso comenzamos a oír hablar de ese Big Data emocional.

No podemos olvidar que los cambios son constantes. Las nuevas tecnologías suponen nuevos retos para todos y, por qué no, nuevas emociones que gestionar en los equipos. La avalancha de información -el 90% de los datos que manejamos hoy se ha generado en los dos últimos años- obliga a un liderazgo dinámico en el que debemos gestionar estrategias a ritmos cambiantes, con el foco a medio plazo, pero, al mismo tiempo, atentos a cambios vertiginosos constantes.

Las personas siempre seguirán siendo el punto imprescindible de nuestras organizaciones y el líder tendrá que saber motivarlas, gestionar su talento, comunicarse, fomentar su formación y ser coherente para retener su confianza, además de ser un guía imprescindible en innovación. Debemos aprender a gestionar carreras de personas que no les importa cambiar más a menudo de trabajo, que exigen carreras profesionales dinámicas y también conciliación y nuevas fórmulas de trabajo que, de nuevo, nos permite la tecnología.

Parece que no es tiempo para que los líderes descansen.

ESPERANDO A NUESTRO ROBOT

Ya sabemos que la robótica va a entrar de lleno en la logística y creo que en este blog dejamos constancia periódicamente de la influencia de las nuevas tecnologías en la industria, y más concretamente de los robots en la industria 4.0. Hoy lo recuerdo al hilo de un importante estudio publicado sobre robótica e inteligencia artificial que afecta de lleno a este sector en el que ya empezamos a familiarizarnos con esas imágenes de un robot circulando por una nave industrial. Una secuencia pronto muy familiar si tenemos en cuenta algunas cifras como la de los 15.000 robots que Amazon tiene ya desplazándose por sus almacenes.

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