EL ÚLTIMO RELEVO

 

 

 

 

Le llamo el último relevo, como menciono en el título, porque parece una comparación muy gráfica con una carrera de relevos, de lo que supone el engranaje de una cadena de logística en la entrega a domicilio de algún producto.

Para los que no estén familiarizados con el término, la Última Milla es el término con el que se conoce la última etapa del proceso de logística de entrega de un pedido al comprador en un punto determinado.

Si toda la logística vive en este momento una gran competitividad porque el cliente es cada vez más exigente y la competencia más fuerte, la Última Milla añade presión a las empresas de logística. Es el eslabón que conviene cuidar muy especialmente. No hay más que fijarse en el paisaje urbano para ver qué nuevas prácticas y realidades se van imponiendo y será necesario regular.

Los hábitos de consumo han ido cambiando. El comercio electrónico ya no es friki ni raro, ahora es una estrella. Su aumento imparable ha influido en que Correos se haya tenido que transformar o en que empresas como Inditex gestionen el 20% de su facturación a través de las ventas por internet. Los consumidores dejan claro, cada año en mayor porcentaje, que les gusta el ecommerce y que dan por sentado que quieren las cosas prácticamente con inmediatez.

La última milla llega al final de un proceso con muchas etapas que deben encajar perfectamente. La última milla no es un proceso aislado, una caja desligada de una cadena; es la consecución de todo un proceso y no solo no se debe descuidar ese momento sino controlarlo al máximo para ganar en competitividad. Es el punto crítico de una entrega o el remate de su excelencia.

Incluso se puede decir que empieza a tener que ver con la geoestrategia y la situación de nuestro país porque nos encontramos en un punto estratégico importante para la distribución entre Europa, América y África, y podemos sumar otras variables como la actividad del aeropuerto de Barajas, uno de los de mayor tráfico del mundo con un número anual de vuelo siempre subiendo.

La Última Milla tampoco está ajena a otros factores más cotidianos como la movilidad urbana, uno de los grandes retos de las grandes y medianas ciudades hoy en día. También con la sostenibilidad y el medio ambiente que provocan medidas restrictivas en la circulación. Parece lógico pensar que habrá que proyectar el negocio teniendo en cuenta esas variables y optimizar las rutas más apropiadas, escoger convenientemente el tipo de vehículos que se adapten a nuevas normativas y realidades de cada ciudad y seguir con la puesta en marcha ya iniciada de diversificar puntos de entrega. La tecnología con constantes nuevas aplicaciones para solucionar estas cuestiones va a ser requerida siempre. Las empresas van a tener que invertir en tecnología y en espacios de almacenamiento lo que supone ya un desafío de primer orden.

De hecho, un estudio reciente de Zebra Technologies cuantifica el crecimiento del sector explicando que, hace cinco años, en el sector se entregaban 125.000 paquetes al día. A día de hoy, se ha alcanzado 1.025.000 diarios. Nada menos. Afirma también que el sector ya representa el 6% del PIB y crea 850.000 puestos de trabajo.

La última milla puede definir a las empresas de logística y marcar su competitividad y la preferencia de los consumidores. Seguramente su gestión tiene mucho que ver con los resultados publicados en el Top 25 Garner de la logística, en el que prevalece la opinión del sector, que sitúa en los cinco primeros puestos a Colgate-Palmolive, Inditex, Nestle, PepsiCo y Cisco.

PAQUETERÍA, DE LOS DRONES A LA ESPAÑA VACÍA

Todos los días llegan a mi mesa informes, estudios o estadísticas sobre la logística, su desarrollo, su innovación o su futuro previsto, entre muchos aspectos, y siempre traen datos interesantes que pueden captar la atención sobre algún aspecto novedoso. Hoy quería compartir datos y opiniones que se refieren al gran crecimiento del movimiento de paquetería y que, como puede parecer obvio, tiene que ver con el incremento constante del ecommerce.

De hecho, me llega un informe con un título sugestivo: “Cómo internet salvó a la empresa de paquetería y la convirtió en la estrella del transporte”. No sé si el título se ha venido muy arriba y hay otros muchos aspectos de la logística que estudiar por la digitalización y la transformación que son muy relevantes, pero sí es cierto que la paquetería se lleva buena parte de las ventajas de las nuevas tecnologías.

Si vamos a las cifras concretas en lo referente al comercio electrónico, vemos que, en el mercado global, éste ha crecido un 17% en 2017 mientras que en España la facturación del comercio electrónico aumentó casi un 25% interanual, alcanzando los 6.756,9 millones de euros. Todo un reto que está llevando a la digitalización de procesos y a la innovación en nuevas herramientas.

Pero, además, no perdamos de vista las nuevas costumbres que conlleva. En Alemania, por ejemplo, es ya habitual comprar tres tallas de una misma prenda para probarlas en casa, elegir una y devolver las otras dos lo que multiplica la línea de paquetería. Lo mismo ocurre con otros productos, no por decisiones de los compradores, sino como oferta por parte de los vendedores que compiten enviando, por poner un ejemplo, tres o cuatro monturas de gafas para que su cliente pueda elegir.

El cliente manda y exige cada vez más, quiere más personalización, quiere casi inmediatez y el reto de la última milla se agudiza. Según algunos estudios, nada menos que un 37% de los compradores on line no repiten en la misma tienda si tienen una mala experiencia con los envíos. Se impone cada día el reajuste en los plazos y la garantía de entrega en esos plazos. Se imponen las nuevas formas. Ya hemos hablado en ocasiones de los drones, de la robótica, pero también es cada vez más importante el punto de entrega cuando se puede ofrecer algo más que la entrega a domicilio. Entre esos estudios que mencionaba, encuentro que está medido que la entrega urgente cobra cada vez más relevancia. Concretamente, uno de cada cuatro  vendedores considera que los envíos de entrega en el mismo día o en 24 horas suponen entre el 70 y el 99% del total, según un reciente encuesta Lo dicho, como consumidores somos cada vez más exigentes y hemos aprendido las ventajas de la tecnología para nuestro día a día.

Hoy en día, la paquetería se regula también atendiendo a decisiones que trascienden al día a día como pueden ser los escenarios geoestratégicos, las guerras comerciales y sus aranceles.

Las empresas de logística debemos saber ser los mejores socios para ofrecer ahorro de tiempo, costes más eficientes, innovación, la mejor atención al cliente, debemos ser un gran apoyo para pymes y emprendedores de negocios. Cualquiera de ellos conseguirá mayor éxito si tienen un buen socio logístico. No les van a faltar opciones cuando ya existen plataformas que, a modo de subasta, permiten que el comprador presente su envío y las empresas pujen ofreciendo la mejor opción.  Incluyendo redes de colaboradores en el ámbito internacional.

Los pequeños envíos van a mandar mucho porque las novedades en paquetería vana traer nuevas legislaciones y regulaciones nacionales e internacionales y porque parece lógico que se vayan a tener en cuenta a la hora de diseñar Smart cities. Es evidente que el medio ambiente en las ciudades se protegerá cada vez más y las restricciones a las emisiones y a la circulación serán más frecuentes. Habrá que tener en cuenta las entregas en bicicleta con nuevas fórmulas de trabajo o la legislación para drones. Quizá eso lleve a buscar nuevas estrategias y nuevas fórmulas de entregas como centralización de localizaciones que deban combinar la rapidez de atención al cliente con esas restricciones.

Otro informe, éste de la consultora Pwc, señala que dentro de quince años las operaciones de venta on line superarán a las registradas en tiendas. Qué decisivo puede ser ese envío de ese pequeño paquete para autónomos y pymes, para la España vacía o la España rural donde emprendedores o artesanos están muy limitados sin una buena paquetería  o para la España del teletrabajo y la conciliación; incluso se puede llegar a pensar que la logística tendrá su propio papel en el reto demográfico.

 

LOS HUBS NOS LLEVAN AL FUTURO

 

Cuando damos a “aceptar” desde nuestro sofá para comprar una falda, un libro o un electrodoméstico, se pone en marcha un engranaje que ni imaginamos. Sabemos que nuestra compra va a llegar pronto y en buen estado en, prácticamente, un cien por cien de los casos. Y eso ocurre porque detrás de nuestro pequeño paquete se mueve un mundo enorme de transporte de carga aérea que no para de crecer y de aplicar las más modernas tecnologías. Es la doble vida oculta de la logística y, especialmente, de los aeropuertos, la que no cesa de máquinas elevadoras, palés o cintas transportadoras. Leer más…