5G, SIN RESPIRO

 

 

Llega el 5G. Quién no lo ha escuchado en las últimas semanas. Los que estamos pendientes de la tecnología y los que no, todos, hemos oído hablar de 5G. La nueva reina del mundo tecnológico; la tecnología que va a envolvernos a todos. Dicen los expertos que en año y medio puede empezar a desplegarse y que en cinco todo será 5G. Mientras tanto va a ocuparnos a todos.

5G, el nuevo estándar de banda ancha inalámbrica, ocupa a las empresas que no están dispuestas a llegar tarde a todo ese abanico de posibilidades tan enorme que aporta esta tecnología y se preparan para fuertes inversiones que, según la Comisión Europea, pueden suponer una inversión de 56.000 millones de euros en 2020, cifras que pueden provocar acuerdos y alianzas entre las teleoperadoras para hacer frente a esas inversiones. Pero también en el sector de coches autónomos las inversiones se han plasmado ya en ciudades/escenario del futuro donde se hacen las pruebas más avanzadas. K CITY en Corea es una de ellas. Una ciudad diseñada en 5G, que incorporará las comunicaciones 5G y en esa tecnología funcionarán los pasos de cebra, los peajes, los túneles o semáforos o las obras para poner a punto vehículos con total autonomía. También google ha anunciado una ciudad a la que llama Castle donde probar sus vehículos y Uber ya tiene una en Pensylvania.

Ocupa, obviamente, también a los tecnólogos que desarrollan una tecnología diferente al 4G porque ofrece unas conexiones cien veces más rápidas. La latencia, el tiempo de respuesta en ejecutar una orden desde que se manda la señal, llegará con el 5G a un milisegundo, en muchísimo menos tiempo, es prácticamente la instantaneidad. Es una banda ancha cien veces más rápida con la que, además, se encuentra un consumo energético muy significativo.

Ocupará a las personas, sobre todo porque nos llega por el Internet de las cosas.  ¿Y si esta tecnología nos avisa de que llegan peatones al doblar una esquina cuando no los vemos? Veremos que los coches eléctricos podrán hablar entre ellos. ¿Habéis pensado en si preferís que os opere un robot, por su precisión?  Nuestros móviles serán mucho más rápidos; podremos bajar una película de 1GB en menos de diez segundos. A nuestro alrededor, 26.000 millones de dispositivos se calcula que estarán conectados en el año 2020. Parece lógico pensar que toda la vida a nuestro alrededor será una vida más inteligente y más ágil y nadie duda de que los robots y nosotros interactuaremos con toda naturalidad mucho antes de que nos demos cuenta. Estarán en nuestra vida cotidiana. ¿Se irán haciendo los robots cada vez más inteligentes? En cualquier caso, ¿Quién se lo quiere perder?

Ocupa a la sociedad porque la tecnología también será social y los beneficios que se pueden obtener de utilizarla para beneficios sociales es evidente. Se desarrollará la cirugía remota, por ejemplo, y el sector de la seguridad también se verá muy reforzado. A la sociedad también le afectará porque, entre otros factores, desarrollar la 5G en la Unión Europea generará una actividad económica de 130.000 millones de euros y la creación de 2,3 millones de puestos de trabajo en el 2025 mientras ocurrirán procesos similares en otras áreas como Estados Unidos donde leo que el PIB podría aumentar en 500.000 millones de dólares.

Empresas, gobiernos, personas, la sociedad en general se prepara para un pequeño gran terremoto. Parece que la tecnología no da tregua de un avance a otro y no puede resultar más interesante todo lo que vamos a ver en muy poco tiempo. Sin respiro.

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras” y Miembro del Consejo de Administración de la organización internacional EFQM (Fundación ubicada en Bruselas con la finalidad de impulsar la Excelencia y Competitividad de las organizaciones y compañías europeas). Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.

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