ESE PROBLEMA QUE NOS RONDA A TODOS

 

Fuente: Instituto Nacional de Estadística.

A la vuelta de la esquina, España será en 2030 el cuarto país del mundo con mayor edad media en su población. La polémica sobre qué hacemos con el sistema de pensiones no es que se encuentre a la vuelta de la esquina; se aborda todos los días desde distintos puntos de vista y desde distintas organizaciones y abundan las reuniones y eventos de expertos para abordar este tema.

Un asunto, por cierto, muy complejo y que se basa en una realidad muy tozuda que es el envejecimiento de la población. Europa tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo y, dentro de Europa, nuestro país destaca de nuevo con una de las tasas de natalidad más bajas.

Según datos del Ministerio de empleo y seguridad social, “la evolución demográfica de España plantea nuevos retos para las empresas y los sistemas de seguridad social. El crecimiento anual estimado de la población española entre 2012-2030 y 2030-2050 será de 0,60% y 0.00% respectivamente, lo que marca una tendencia hacia una pirámide de edad invertida. Una estimación realizada por la Comisión Europea en su informe “The 2012 ageing Report”, prevé el aumento de la participación en el empleo de los mayores de 55 años de aproximadamente uno de cada diez trabajadores en 2010 a uno de cada cuatro en 2030.”

Así pues, este asunto del envejecimiento de la población, es asunto a considerar también en las empresas porque las tendencias demográficas pueden impactar en la productividad, la retención de talento y la conveniencia de la puesta en marcha de programas que aseguren un envejecimiento saludable en el trabajo.

En este remolino de datos que se cruzan, a veces contradictorios, como las jubilaciones anticipadas al mismo tiempo que las propuestas del retraso de la jubilación, tiene también sus repercusiones en la empresa. En muchos países europeos se constata que faltan jóvenes para cubrir muchos puestos demandados por las empresas mientras se jubila el trabajo senior.

Si los profesionales de los Recursos Humanos tienen que abordar en estos tiempos la digitalización como un reto importante, también tendrán que sumar otro más que es el de una nueva gestión de talento para estas personas y, sin duda, la flexibilidad, a la hora de definir modalidades y perfiles de trabajo tendrá que ser una base de actuación importante. Flexibilidad que alcanza a la conciliación si se quiere fomentar la natalidad.

Los expertos se preguntan en ocasiones si quizá ya no interese sacar de las empresas a gente experimentada porque los sistemas públicos no puedan absorber tantas jubilaciones; o quizá las empresas no puedan prescindir de ese talento si las generaciones jóvenes, por reglas demográficas, son mucho menos numerosas o trabajan en otros lugares que les brinda el mundo global.

La flexibilidad a la hora de gestionar perfiles, puestos de trabajo, modelos de relación con la empresa, planes de jubilación… será, como en otras áreas de gestión de la empresa, el criterio decisivo para conseguir objetivos y llevar los proyectos a buen fin. Igual que otro criterio utilizado para centrar todos los proyectos, y que en este blog hemos comentado en varias ocasiones, y que es el cliente; su opinión y criterio.

¿COMPARTIRÍAS TRABAJO?

 

Que estamos inmersos en un claro proceso de transformación es algo que queda de manifiesto cuando observamos los cambios que se están produciendo en todos los órdenes, ámbitos y aspectos de la sociedad actual. Ya no parece una locura decir cosas como que ‘la propiedad de muchas cosas materiales se acaba’, cuando comprobamos que los jóvenes comparten o alquilan coches o casas con total naturalidad. Tampoco parece extraño decir que se está produciendo una ‘mutación del trabajo’, que encuentra otros espacios más allá de las instalaciones corporativas -teletrabajo, coworking-. O que la disminución del trabajo, consecuencia de la automatización y robotización, obligará a la búsqueda de nuevos empleos. Pero hoy quiero tratar otro nuevo cambio vinculado al trabajo y que apunta a que es posible que nos encontremos ante un fin del trabajo tal y como lo entendemos hasta la fecha.

Y me refiero a la idea del trabajo compartido, al ‘jobsharing’ que empieza a ser algo cada vez más mencionado.

Traducido al día a día significa que un mismo puesto de trabajo es responsabilidad de dos personas. Así, en un primer momento, suena complicado cuando se trata de asumir responsabilidades, o de ser creativo, o de tener iniciativas, o de recibir reconocimientos, o de negociar contratos… También está incluido, claro está, el asunto de la remuneración que tendrá que tener un volumen suficiente como para compensar a las personas que lo asuman.

En Europa existe ya esta modalidad de trabajo en sectores como la política, banca, y medios de comunicación y, por lo general, en puestos de responsabilidad, de dirección de departamentos. Suiza, Reino Unido, Alemania y también Australia son algunos de los países que ya se han lanzado al jobsharing tanto en la empresa privada como en la Administración pública.

Por lo que vemos en algunos países europeos, no parece esta medida sólo un remedio implantado en algunas empresas debido a la crisis económica. Es decir, no se trata tanto de repartir ingresos y puestos de trabajo por esa crisis, sino que se puede entender también como una nueva fórmula que allana el camino a la conciliación.

Yo diría que en España seguimos hablando a menudo del presencialismo o presentismo que todavía se mantiene a pesar de la digitalización, la tecnología y las nuevas fórmulas que avanzan y permite una mayor flexibilidad en la organización del trabajo. Evidentemente las fórmulas modernas necesitan un tiempo de digestión por las organizaciones para que formen parte de la cultura y política organizativa. ¿Estamos preparados para el jobsharing cuando aún no hemos sido capaces de digerir medidas como el teletrabajo en muchas organizaciones?

Es evidente que la fórmula es moderna, para mentes abiertas, pues no adolece de riesgos a la hora de asumir responsabilidades, así como el aceptar fuertes recortes en los sueldos de estas personas. La comunicación, empatía y colaboración entre los que comparten trabajo tiene que ser total, una sintonía a prueba de muchas pruebas según el tipo de responsabilidad que se asuma.

Que el trabajo se va a repartir, que el trabajo va a cambiar por la robotización que va a disminuir los puestos de trabajo, aunque surjan otros nuevos, es una realidad muy cercana y este fenómeno del jobsharing es uno de los que vamos a tener que entender y situar de la forma más acertada en las organizaciones. La influencia de la Inteligencia Artificial también nos va a llevar a ello.

Es, sin duda, un reto para los dedicados a los Recursos Humanos porque es la suma de dos talentos y dos capacidades de trabajo frente a dos posibles egos. A favor de la empresa: que tiene dos cabezas para resolver un problema; el riesgo es que se sea más ineficaz para atender al cliente. A favor para los que comparten: más calidad de vida y flexibilidad. La desventaja, los menores ingresos. Importante para que sea una fórmula de éxito es que, como con todo, se produzca un win-win de todas las partes.

Parece que el puesto de trabajo ya no sea en propiedad…

 

TODOS ANTE EL ESPEJO

 

Entre los numerosos informes que se hacen públicos a diario sobre la igualdad, diversidad, brecha salarial o gestión en general de las empresas, me llama la atención el Global Wage Report 2016-2017 de la Organización Internacional del Trabajo, la OIT, que menciona que la discriminación salarial entre hombres y mujeres crece con el nivel del puesto de trabajo. En concreto, señala que las diferencias salariales en CEOs, entre hombres y mujeres, ascienden hasta el 40% en media, mientras que para el conjunto de la población mundial se situaría en el 20%.

Es uno de los aspectos del tema que tratamos a menudo en empresas y medios de comunicación y que terminamos por relacionar, por qué no, con la responsabilidad social de la empresa. Parece lógico que en esa RSC se encuentre la foto de la igualdad de salarios. En algún lugar puede ser recogido a la hora de elaborar Memorias y presentar resultados y ese puede ser un buen apartado. RSC en brecha salarial lo que nos lleva a que para conocer esa realidad en cada empresa debemos exigir Transparencia.

 Y no se trata de ponerse medallas al ser transparentes porque en la transformación actual, ser transparentes es sí o sí. Si tú no lo eres, las redes sociales lo harán por ti. Lo que quieras soslayar en cualquier momento, alguien podrá comentarlo. De modo que parece más lógico abordar la mejor gestión de la forma más constructiva e integrar esa transparencia en el día a día y en las Memorias que empiezan a ser un buen camino para recogerla. De esa manera desde las compañías redefiniremos la relación con nuestros directivos, nuestros empleados y nuestros clientes de forma controlada por nosotros mismos. Seremos transparentes, seremos más responsables, generaremos más confianza.

El mercado lo está haciendo por nosotros. Venimos de un sistema opaco a uno transparente en el que las empresas que cotizan en bolsa han sido las primeras en asumir este reto y de la información financiera vamos pasando a la ambiental o social lo que da mucho más protagonismo a las compañías en la sociedad. Hay un sector que desde que nace incorpora la transparencia y son las star ups que se adaptan, además, con mucha facilidad a los cambios constantes que les exige su entorno

Desde la Directiva Europea 2014/95/UE que obliga a incluir la información no financiera, las empresas deben incluir lo relativo al personal o los derechos humanos. Y en ese sentido, incluir las tablas salariales con transparencia será un punto más en la RSC de cualquier compañía como mencionaba.

Además, informes aparte, parece evidente que las empresas transparentes ganan en competitividad y se mantienen más con el tiempo. De modo que la transparencia como línea competitiva viene a ser un valor a tener en cuenta a la hora de definir estrategias ganadoras.

 

 

 

 

BUEN GOBIERNO: Y POR AQUÍ ¿QUÉ OCURRE?

 

En el pasado post comentaba algunas novedades que ocurren en los países de nuestro entorno sobre Buen Gobierno Corporativo. Hablaba de las nuevas preocupaciones en la gobernanza de las compañías que se referían, de forma destacada y entre otros aspectos, a la necesidad de gestionar a largo plazo, a la transparencia, la apuesta por la Sostenibilidad, la diversidad, los Códigos de autoregulación… Nuevos criterios que se van incorporando a la actualidad de los Consejos donde tendrán mucho protagonismo en el futuro. Leer más…

GOBIERNOS CORPORATIVOS, ¿QUÉ OCURRE POR AHÍ?

 

A propósito de Gobiernos Corporativos y Códigos de Buen Gobierno que he tratado en este blog en varias ocasiones, se me ocurre que puede ser interesante echar un vistazo a lo que ocurre a nuestro alrededor. Podemos encontrar muchas similitudes, o no, teniendo en cuenta el mundo global, el mercado único europeo, todo lo que nos relaciona con mercados similares. Algunas pinceladas de lo que ocurre en nuestro entorno próximo nos puede servir de referencia cuando se están transformando tanto los Gobiernos corporativos por el mundo global y la tecnología. La digitalización arrastra los consejos a cambios urgentes. Leer más…

ORGULLO DE PREMIOS SIN GÉNERO

Hoy es ocasión de felicitaciones y reconocimientos a las cosas bien hechas. Se premia el esfuerzo por hacer posible el cambio y apostar por el Talento sin género en la gestión de empresas y organizaciones. Creo que se ha hecho mucho trabajo positivo en los últimos años, pero todavía queda mucho pendiente sobre todo para la lograr la igualdad en cuanto a puestos de dirección. Leer más…

¿NOS VAMOS DE TIENDAS? ¿O NO?

En la logística y en el comercio los cambios siguen llegando en cascada. No sé si decir mejor que llegan en bucle porque me gustaría dedicar unas líneas a los cambios de costumbres que estamos viviendo sin tiempo para asimilarlas. Por eso el título de este post, porque ya no decimos solo ¿nos vamos de compras? Ahora podemos decir ¿nos vamos de compra? ¿compramos estar tarde desde el sofá? o ¿nos vamos a pasar la tarde a alguna macrotienda? Leer más…

¿LOCOS O VISIONARIOS?

Sede de Amazon en Seattle.

 

Cosas realmente sorprendentes ocurren a nuestro alrededor y en ocasiones no nos damos mucha cuenta. Suelen ser obra de algunos que unos llaman visionarios y otros locos. Realmente si a alguien se le ocurre lanzar un coche al espacio, la pregunta de este título tiene bastante lógica. ¿Sabíais que hace unos días se lanzó al espacio un coche Tesla? ¿Y sabíais que fue iniciativa de Elon Musk, el cofundador de PayPal, SapceX, Hyperloop, Solarcity y The boring Company? El visionario que no deja de sorprender por ir por la vida asumiendo que no hay límites para él en ningún sentido. Muchas veces ha dicho que quiere cambiar el mundo y se pone a ello. Leer más…

JUEGOS DE SEDUCCIÓN

Tantas veces he comentado en este blog que el cliente se ha convertido en el rey, que tiene el mando, que es el centro de atención más que nunca de nuestras empresas, que todo me lleva a pensar en que hemos entrado prácticamente en el juego de cómo seducir a nuestros clientes; ya no se trata solo de fidelizar.

Convertirnos en una compañía customer centric tiene que basarse en muchas estrategias y en recurrir a diversas herramientas. Por ejemplo, que tu marca llegue al corazón de tus clientes se consigue con estrategias que llamen su atención, que les aporten una experiencia, que transmita tus valores y que convenza de que te escojan a ti. En este campo, se están desarrollando enormes posibilidades con la comunicación y el marketing digital.

Los datos que nos brinda la tecnología nos permiten conocer y entender al cliente y sacar conclusiones de por qué te compra y por qué no y, de nuevo, intentar llegar al corazón y seducirle más que fidelizarle.

Recientes informes publicados sobre la digitalización de empresas y directivos señalan un déficit de integración tecnológica en detrimento de las compañías; es decir todavía no se alcanza el grado de exigencia del consumidor que domina muy bien los dispositivos y tecnología que necesita y exige cada día más rapidez, más personalización y también transparencia. Tendremos que seducirle con estatregias omnicanales, esté donde esté,y facilitando acceso desde cualquier punto a los servicios o productos que desee. Todo con gran rapidez porque anticiparse a la competencia, responder inmediatamente a sus deseos va a contribuir en ese proceso de seducción. Por supuesto, si no innovas y constantemente planteas alguna novedad, tienes pocas posibilidades de triunfar.

Otro factor a tener muy en cuenta y a mejorar constantemente es la comunicación; si queremos llegar al corazón de nuestros clientes tendremos que saber contarle por qué lo nuestro es lo mejor, tendremos que acertar con el branding, gestionar la reputación digital, llamar su atención con una presencia muy activa en la red, definir muy bien los mensajes que nos permitirán acertar. Por no mencionar la importancia de controlar nuestros mensajes en los buscadores que nos traen a los clientes y en las redes de opiniones de los consumidores.

Gestionar con variedad y atendiendo a las experiencias personales de los clientes pasa a tener mucha importancia porque cada cliente es distinto y quiere algo diferente y la tecnología nos dice que eso se puede conseguir, personalizar y diversificar la oferta para distintos grupos de interés.

Hemos llegado a definir el demand sensing, detección por parte de los grandes de distribución de la solicitud que va a haber. Se trata de seducirte con la rapidez de atención y entrega de tu pedido porque con las nuevas tecnologías y el tratamiento de los datos, muchas entregas de productos se pueden prever. Eso también permite a las empresas gestionar mejor las cadenas de suministro. Son herramientas más útiles cuanto mayor sea el volumen de ventas y en retail y en consumo son especialmente útiles.

Se detecta y se prevé esa demanda para atender y seducir al cliente también con la rapidez bien por desarrollos de algoritmos internamente, bien por contratación de soluciones en la nube.

Todo es una aproximación a lo que va a ocurrir. Tendremos mucho que hablar todavía de este juego de seducción a nuestros clientes.