LA LOGÍSTICA ES COMPETITIVIDAD

He hablado en más de una ocasión de la revolución de la logística. Ese cambio de “lo quiero ahora” o “lo quiero ya”, el nuevo hábito de los consumidores que ha traído la tecnología, lo que está detrás de toda esta revolución. Y hoy podemos considerar algunos datos que pueden quitar las prevenciones y los miedos sobre que la tecnología nos a va a quitar el trabajo. Resulta que este sector de la logística y el transporte van a ser, en 2018, el que más puestos de trabajo genere.

De modo que, entrando en el verano, podemos pensar que ya no se trata solo de que se cree trabajo en el sector de la hostelería y el turismo, sino también en la logística y el transporte que suponen casi el 8% del PIB español: Se estima que para 2018 este sector mueva nada más ni nada menos que 11.000 millones de euros y abarque 900.000 empleos. Durante el año pasado, la cifra de negocio del sector de la logística y el transporte creció un 6,5%.

Y para más optimismo, según el Observatorio del Transporte y la Logística en España, el sector lleva creciendo cuatro años seguidos y crea empleo cada año por encima del 2%.

Estos datos tan prometedores acompañan a los asistentes y organizadores de la Feria SIL Barcelona –“Logística e Industria 4.0”- que se ha celebrado la pasada semana y que ha dejado en evidencia que ya no hay empresa competitiva sin una logística adecuada y también competitiva. La que se refiere a traernos una cena a casa hasta la de las grandes fábricas.

Es cierto que el propio sector tiene su propia revolución pendiente en algunos aspectos para dejar de ser la profesión “invisible”, con puestos de trabajo de poca cualificación y para transmitir la de ser un sector que crea riqueza y aporta competitividad. Algo, esto último, que la tecnología ha permitido, aunque todavía queda camino por recorrer ya que solo el 19% de las empresas europeas de logística y transporte utilizan Big Data y queda pendiente renovar el perfil de los trabajadores del sector que se deben ajustar a la utilización de las nuevas tecnologías.

Resulta que la logística aporta tanta competitividad que se ha convertido en un sector clave; resulta que es uno de los sectores más influidos por los avances tecnológicos; también de los que más impacta en los resultados de las compañías. Según la Comisión Europea es una de las “palancas clave” para conseguir una mejora del 10% en la eficacia de movilidad y ahorrar hasta 100.000 millones de euros.

No se puede olvidar que detrás de todo ello, en gran parte, se encuentra el comercio electrónico, las compras desde el sofá, el capricho por teléfono, la revolución de las compras desde la pantalla; la facturación del comercio electrónico en España ha aumentado en el tercer trimestre de 2017 un 26,2 por 100 interanual y se ha alcanzado los 7.785 millones de euros.

En este momento, somos la ventaja competitiva. Estamos en primera línea, con los retos y los resultados que eso conlleva.

 

PANORAMA PARA JÓVENES

 

En este momento de fin de curso escolar, de recoger resultados y adecuar los planes a esos resultados, jóvenes y familias se plantean muchos proyectos que tienen que ver con la educación; y en ese escenario conviene recordar que el mundo empresarial está cada vez más relacionado e involucrado en el de la enseñanza, especialmente la enseñanza superior, el vivero de donde van a salir muchos miembros de sus plantillas. Leer más…

EN LOS MEDIOS, SOBRE LOS RETOS DE LA LOGÍSTICA

Comparto hoy mis opiniones y proyectos sobre la logística 4.0, la revolución en nuestro sector por la transformación digital, cómo situamos al cliente en el centro de nuestros proyectos, nuestros sistemas IT y cómo, para poder hacer frente, a este tsunami optamos por Metodologías Agile. Espero aportar opiniones útiles en esta entrevista en Sector Ejecutivo que añado en este documento.

entrevistasectorejecutivo

EN LOS MEDIOS PARA HABLAR DE COMPETITIVIDAD

Con motivo de la presentación del Código de EJE&CON, Código de Buenas Prácticas para la Gestión del Talento y la Mejora de la Competitividad, hemos podido contar en RRHH digital nuestra visión de cómo se mejora la competitividad cuando se apuesta por el talento sin género y la integración de las mujeres en los puestos directivos.

Os remito a este enlace para ver el video:

http://www.eds21.tv/videos/7wmpoattsl3pamhs.mp4

UN CÓDIGO PARA CONCRETAR LA IGUALDAD


Una gran satisfacción compartir hoy una aportación concreta al talento sin género y al apoyo a las mujeres para alcanzar los puestos de Alta Dirección, Comités de Dirección y Consejos de Administración; creo que un paso importante porque pasamos de expresar deseos a contar con un Código de Buenas Prácticas para la Gestión del Talento y la Mejora de la Competitividad Empresarial. Un documento elaborado por “EJE&CON” y que hemos presentado en la sede de la CEOE.
Después de hablar a menudo en este blog de la igualdad de condiciones y de la apuesta por que las mujeres ocupen los mismos puestos en Consejos de Administración, hemos visto cumplido este proyecto que desde la Asociación de Ejecutivas y Consejeras hemos basado en cuatro grandes principios con diez recomendaciones concretas asociadas a cada uno de estos principios, además de un procedimiento de evaluación de los avances obtenidos.
Creo que la adopción de este Código de Buenas Prácticas, elaborado con la implicación personal de muchas personas y organizaciones, contribuirá a la mejora de la competitividad mediante la captación de talento femenino al frente de las empresas ya que está demostrado que la presencia de la mujer aporta rentabilidad, mejora resultados.
Satisfacción también porque hemos podido aglutinar a las organizaciones que se han implicado en este texto que confío en que de muy buenos resultados. Desde el ministerio de Empleo y Seguridad Social, Marina del Corral, secretaria general, nos ha dicho que la brecha salarial se ha reducido en España 4 puntos desde 2012, pero no es suficiente.
También quiero agradecer a La Fundación máshumano, que trabaja para fortalecer e implantar la conciliación de la vida familiar, personal y laboral, su colaboración y también que hayamos contado con el apoyo de la secretaria general de CEOE, Ana Plaza, que ha apostado por la concienciación y sensibilización, no solamente al mundo empresarial, sino a toda la sociedad en su conjunto, de la necesidad de promover el talento sin género, la igualdad de oportunidades que redundan en una mayor productividad y una mayor competitividad.
Este Código recoge las principales normas de aplicación en materia de igualdad y diversidad, explica cuál es el contexto corporativo, citando los últimos informes emitidos por reconocidas organizaciones empresariales e instituciones, repasa qué factores objetivos externos e internos de las empresas afectan a la igualdad profesional, y qué modelos de liderazgo demanda la sociedad actual inmersa como está en la IV Revolución Industrial.
En resumen, recomendamos cuatro grandes principios para todas las acciones; las organizaciones deben promover la igualdad de género desde el compromiso de la alta dirección; establecer mecanismos que fomenten la transparencia en la igualdad; favorecer el desarrollo profesional, promoción y reconocimiento del talento sin género y promover una cultura que fomente una relación equilibrada entre la organización y el individuo. A partir de ahí se trabaja para gestionar el talento.
Es nuestra aportación concreta y estoy segura que dará sus frutos.

SOBRE SI SOMOS COMPETITIVOS

Infografía: Barómetro de los Círculos

Lo bueno de algunas estadísticas o barómetros que periódicamente se hacen públicos es que te pueden ayudar a situarte en relación con la competencia o, como es el caso de lo que comento hoy, a situar a un país en el entorno próximo, o más lejano, con el que compite. La fotografía que nos proporcionan estudios como los Barómetros de los Círculos 2018, del Círculo de Empresarios, Círculo de Economía y Círculo de empresarios vascos, además de otros que se emiten anualmente, sobre nuestra competitividad nos sitúa en nuestro entorno en una posición no especialmente destacada y nos indica algún punto más fuerte y algunos que son áreas de mejora importantes. Primeramente, lo positivo. Quiero destacar que el Turismo nos permite ocupar el primer lugar en competitividad en el sector.

Pero nuestra posición global es la 34 en el Global Competitiveness Report 2017-18 y hemos bajado dos puestos desde el último estudio.

Vamos a conocer algo más de lo que nos cuenta ese Barómetro al verlo por sectores, concretamente en doce pilares. España destaca positivamente en infraestructuras y acceso a educación superior y negativamente en lo relacionado con el mercado laboral.

El dato concreto de la situación de España por sectores es el siguiente en relación con los países de la OCDE:

Infraestructuras: puesto 12. (Los primeros puestos son para Hong Kong, Singapur y Japón con Países Bajos).

Formación y educación superior: puesto 28.

Instituciones: puesto 54.

Mercado de bienes: puesto 49.

Mercado laboral: puesto 70.

Mercados financieros: puesto 78.

Bajamos hasta el puesto 70 en la cuestión laboral e, incluso, perdemos un puesto con relación al año anterior, aunque España se ha mantenido relativamente estable entre los puestos 32 y 36 desde el año 2012.

En foros internacionales se mencionan como factores problemáticos para hacer negocios una burocracia ineficaz, la política fiscal, unas regulaciones laborales restrictivas, la insuficiente capacidad de innovar y el escaso acceso a financiación, según una reciente encuesta efectuada a ejecutivos. La formación, tanto en su vertiente universitaria como de postgrado, siempre aparece como un punto fuerte en la economía española y, de hecho, ha subido tres puntos.

Según estudios oficiales de la Administración, se ha recogido una pérdida de competitividad tanto frente a la UE (0,8%), como con la OCDE (1,5%) y los BRICS -Brasil, Rusia, China y Sudáfrica- (0,5%) en el último trimestre.

Otro medidor, Global Competitiveness Index 2017-18 elaborado por el World Economic Forum entre 137 países sobre Dinamismo empresarial. Aquí, España ocupa la posición 49ª, cinco puntos respecto al año anterior ¿Qué recomiendan los autores del estudio? Crear un entorno favorable para la creación de empresas, potenciar el reconocimiento social del empresario y más formación en emprendimiento en todos los niveles de la educación

En el año 2017, la economía española creció un 3,1% pero la competitividad no despega y eso, probablemente, tenga que ver con algunos parámetros como la innovación o la insuficiente transformación digital todavía en muchas empresas. La Innovación, de hecho, es un 20% inferior a la media según la Comisión Europea; despega en algunos aspectos como el equipamiento, pero todavía es asignatura pendiente para reforzar esa competitividad.

Innovar, trasformarse digitalmente, cambiar la cultura de la empresa, son los retos que hemos mencionado en este blog a menudo y que necesitan una aceleración para situarnos entre los mejores a través de una competitividad sostenible.

 

Y EL AEROPUERTO SE CONVIRTIÓ EN CIUDAD

   

 

En varios de los primeros posts de este blog hablé de los aeropuertos del futuro; de los espacios aeroportuarios que iban a cambiar tanto que se iban a transformar para dejar de ser lugares de paso y convertirse en centros de ocio.

Y bien, la realidad ya nos ha atrapado. No hace falta viajar mucho por aeropuertos del mundo para comprobar que el de Adolfo Suárez-Madrid Barajas es uno de los más modernos y vanguardistas y que sus zonas de ocio despuntan en comparación con muchos otros igual que su volumen de pasajeros y su posición de enlace entre América y Europa.

Pero eso es solo una punta de lanza de lo que se prevé para este aeropuerto según el Plan Inmobiliario que ha presentado en Madrid el Ministro de Fomento y que es un auténtico reto para los que nos ocupamos de su logística.

En realidad, hablamos de una ciudad aeronáutica que incluirá las instalaciones aeroportuarias pero también será la sede de Aena, Enaire, un Museo Aeronáutico y de numerosas empresas que consideran ya que es un enclave adecuado para desarrollar su actividad desde ahí y con las instalaciones previstas. Para llevarlo a cabo se destinarán unos 3.000 millones y para hacernos una idea de lo que ocupará podemos pensar en una superficie de diez veces el Parque del Retiro.

Otros países también se han mentalizado de que deben aumentar su capacidad aeroportuaria como, por ejemplo, Turquía que proyecta el nuevo aeropuerto de Estambul para 200 millones de pasajeros; o el de México quiere pasar de 42 a 70 millones de pasajeros al año. Ambos entre los proyectos más novedosos. Y no se puede dejar de mencionar a la ampliación del aeropuerto de Dubai, que se construye con la mira puesta en la Expo de 2020, y que en los próximos años prevé un tráfico de 220 millones de pasajeros al año. Forma parte del Dubai World Central, una impresionante ciudad aeroportuaria quese finalizará en 2028 y ocupará 140 Km2.

Este aeropuerto pasará a ser un motor de actividad económica, un hub empresarial global, y ni que decir tiene que será un polo logístico importantísimo de última generación en el que se potenciará la carga aérea y la logística más tecnológica e innovadora. El proyecto presentado contará con parques con servicios logísticos integrales, truck center, servicios al transportista, puntos de control y seguridad, estacionamientos y oficinas de apoyo; naves de carga en primera línea y almacenes de distribución, así como industria ligera, biofarma y perecederos, entre otros.

De hecho, se multiplicará por diez la zona de hoteles, restaurantes, oficinas, empresas, y zonas de ocio que deberían dejar irreconocible al aeropuerto que todos frecuentamos ahora y en el que abundarán los transportes públicos y sostenibles.

Se podría decir que se pone en marcha un proyecto aeronáutico que puede ser un dinamizador económico de la región y situar a Madrid en un lugar destacado en una liga de aeropuertos modernos por su logística, innovación, conectividad y creatividad.

El Aeropuerto del futuro se asoma por aquí.

ESE PROBLEMA QUE NOS RONDA A TODOS

 

Fuente: Instituto Nacional de Estadística.

A la vuelta de la esquina, España será en 2030 el cuarto país del mundo con mayor edad media en su población. La polémica sobre qué hacemos con el sistema de pensiones no es que se encuentre a la vuelta de la esquina; se aborda todos los días desde distintos puntos de vista y desde distintas organizaciones y abundan las reuniones y eventos de expertos para abordar este tema.

Un asunto, por cierto, muy complejo y que se basa en una realidad muy tozuda que es el envejecimiento de la población. Europa tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo y, dentro de Europa, nuestro país destaca de nuevo con una de las tasas de natalidad más bajas.

Según datos del Ministerio de empleo y seguridad social, “la evolución demográfica de España plantea nuevos retos para las empresas y los sistemas de seguridad social. El crecimiento anual estimado de la población española entre 2012-2030 y 2030-2050 será de 0,60% y 0.00% respectivamente, lo que marca una tendencia hacia una pirámide de edad invertida. Una estimación realizada por la Comisión Europea en su informe “The 2012 ageing Report”, prevé el aumento de la participación en el empleo de los mayores de 55 años de aproximadamente uno de cada diez trabajadores en 2010 a uno de cada cuatro en 2030.”

Así pues, este asunto del envejecimiento de la población, es asunto a considerar también en las empresas porque las tendencias demográficas pueden impactar en la productividad, la retención de talento y la conveniencia de la puesta en marcha de programas que aseguren un envejecimiento saludable en el trabajo.

En este remolino de datos que se cruzan, a veces contradictorios, como las jubilaciones anticipadas al mismo tiempo que las propuestas del retraso de la jubilación, tiene también sus repercusiones en la empresa. En muchos países europeos se constata que faltan jóvenes para cubrir muchos puestos demandados por las empresas mientras se jubila el trabajo senior.

Si los profesionales de los Recursos Humanos tienen que abordar en estos tiempos la digitalización como un reto importante, también tendrán que sumar otro más que es el de una nueva gestión de talento para estas personas y, sin duda, la flexibilidad, a la hora de definir modalidades y perfiles de trabajo tendrá que ser una base de actuación importante. Flexibilidad que alcanza a la conciliación si se quiere fomentar la natalidad.

Los expertos se preguntan en ocasiones si quizá ya no interese sacar de las empresas a gente experimentada porque los sistemas públicos no puedan absorber tantas jubilaciones; o quizá las empresas no puedan prescindir de ese talento si las generaciones jóvenes, por reglas demográficas, son mucho menos numerosas o trabajan en otros lugares que les brinda el mundo global.

La flexibilidad a la hora de gestionar perfiles, puestos de trabajo, modelos de relación con la empresa, planes de jubilación… será, como en otras áreas de gestión de la empresa, el criterio decisivo para conseguir objetivos y llevar los proyectos a buen fin. Igual que otro criterio utilizado para centrar todos los proyectos, y que en este blog hemos comentado en varias ocasiones, y que es el cliente; su opinión y criterio.

¿COMPARTIRÍAS TRABAJO?

 

Que estamos inmersos en un claro proceso de transformación es algo que queda de manifiesto cuando observamos los cambios que se están produciendo en todos los órdenes, ámbitos y aspectos de la sociedad actual. Ya no parece una locura decir cosas como que ‘la propiedad de muchas cosas materiales se acaba’, cuando comprobamos que los jóvenes comparten o alquilan coches o casas con total naturalidad. Tampoco parece extraño decir que se está produciendo una ‘mutación del trabajo’, que encuentra otros espacios más allá de las instalaciones corporativas -teletrabajo, coworking-. O que la disminución del trabajo, consecuencia de la automatización y robotización, obligará a la búsqueda de nuevos empleos. Pero hoy quiero tratar otro nuevo cambio vinculado al trabajo y que apunta a que es posible que nos encontremos ante un fin del trabajo tal y como lo entendemos hasta la fecha.

Y me refiero a la idea del trabajo compartido, al ‘jobsharing’ que empieza a ser algo cada vez más mencionado.

Traducido al día a día significa que un mismo puesto de trabajo es responsabilidad de dos personas. Así, en un primer momento, suena complicado cuando se trata de asumir responsabilidades, o de ser creativo, o de tener iniciativas, o de recibir reconocimientos, o de negociar contratos… También está incluido, claro está, el asunto de la remuneración que tendrá que tener un volumen suficiente como para compensar a las personas que lo asuman.

En Europa existe ya esta modalidad de trabajo en sectores como la política, banca, y medios de comunicación y, por lo general, en puestos de responsabilidad, de dirección de departamentos. Suiza, Reino Unido, Alemania y también Australia son algunos de los países que ya se han lanzado al jobsharing tanto en la empresa privada como en la Administración pública.

Por lo que vemos en algunos países europeos, no parece esta medida sólo un remedio implantado en algunas empresas debido a la crisis económica. Es decir, no se trata tanto de repartir ingresos y puestos de trabajo por esa crisis, sino que se puede entender también como una nueva fórmula que allana el camino a la conciliación.

Yo diría que en España seguimos hablando a menudo del presencialismo o presentismo que todavía se mantiene a pesar de la digitalización, la tecnología y las nuevas fórmulas que avanzan y permite una mayor flexibilidad en la organización del trabajo. Evidentemente las fórmulas modernas necesitan un tiempo de digestión por las organizaciones para que formen parte de la cultura y política organizativa. ¿Estamos preparados para el jobsharing cuando aún no hemos sido capaces de digerir medidas como el teletrabajo en muchas organizaciones?

Es evidente que la fórmula es moderna, para mentes abiertas, pues no adolece de riesgos a la hora de asumir responsabilidades, así como el aceptar fuertes recortes en los sueldos de estas personas. La comunicación, empatía y colaboración entre los que comparten trabajo tiene que ser total, una sintonía a prueba de muchas pruebas según el tipo de responsabilidad que se asuma.

Que el trabajo se va a repartir, que el trabajo va a cambiar por la robotización que va a disminuir los puestos de trabajo, aunque surjan otros nuevos, es una realidad muy cercana y este fenómeno del jobsharing es uno de los que vamos a tener que entender y situar de la forma más acertada en las organizaciones. La influencia de la Inteligencia Artificial también nos va a llevar a ello.

Es, sin duda, un reto para los dedicados a los Recursos Humanos porque es la suma de dos talentos y dos capacidades de trabajo frente a dos posibles egos. A favor de la empresa: que tiene dos cabezas para resolver un problema; el riesgo es que se sea más ineficaz para atender al cliente. A favor para los que comparten: más calidad de vida y flexibilidad. La desventaja, los menores ingresos. Importante para que sea una fórmula de éxito es que, como con todo, se produzca un win-win de todas las partes.

Parece que el puesto de trabajo ya no sea en propiedad…

 

TODOS ANTE EL ESPEJO

 

Entre los numerosos informes que se hacen públicos a diario sobre la igualdad, diversidad, brecha salarial o gestión en general de las empresas, me llama la atención el Global Wage Report 2016-2017 de la Organización Internacional del Trabajo, la OIT, que menciona que la discriminación salarial entre hombres y mujeres crece con el nivel del puesto de trabajo. En concreto, señala que las diferencias salariales en CEOs, entre hombres y mujeres, ascienden hasta el 40% en media, mientras que para el conjunto de la población mundial se situaría en el 20%.

Es uno de los aspectos del tema que tratamos a menudo en empresas y medios de comunicación y que terminamos por relacionar, por qué no, con la responsabilidad social de la empresa. Parece lógico que en esa RSC se encuentre la foto de la igualdad de salarios. En algún lugar puede ser recogido a la hora de elaborar Memorias y presentar resultados y ese puede ser un buen apartado. RSC en brecha salarial lo que nos lleva a que para conocer esa realidad en cada empresa debemos exigir Transparencia.

 Y no se trata de ponerse medallas al ser transparentes porque en la transformación actual, ser transparentes es sí o sí. Si tú no lo eres, las redes sociales lo harán por ti. Lo que quieras soslayar en cualquier momento, alguien podrá comentarlo. De modo que parece más lógico abordar la mejor gestión de la forma más constructiva e integrar esa transparencia en el día a día y en las Memorias que empiezan a ser un buen camino para recogerla. De esa manera desde las compañías redefiniremos la relación con nuestros directivos, nuestros empleados y nuestros clientes de forma controlada por nosotros mismos. Seremos transparentes, seremos más responsables, generaremos más confianza.

El mercado lo está haciendo por nosotros. Venimos de un sistema opaco a uno transparente en el que las empresas que cotizan en bolsa han sido las primeras en asumir este reto y de la información financiera vamos pasando a la ambiental o social lo que da mucho más protagonismo a las compañías en la sociedad. Hay un sector que desde que nace incorpora la transparencia y son las star ups que se adaptan, además, con mucha facilidad a los cambios constantes que les exige su entorno

Desde la Directiva Europea 2014/95/UE que obliga a incluir la información no financiera, las empresas deben incluir lo relativo al personal o los derechos humanos. Y en ese sentido, incluir las tablas salariales con transparencia será un punto más en la RSC de cualquier compañía como mencionaba.

Además, informes aparte, parece evidente que las empresas transparentes ganan en competitividad y se mantienen más con el tiempo. De modo que la transparencia como línea competitiva viene a ser un valor a tener en cuenta a la hora de definir estrategias ganadoras.