¿LOS NUEVOS CUARENTA, LOS NUEVOS TREINTA?

Si Hollywood ha descubierto los becarios cuasi jubilados en sus películas como lo fue Robert de Niro en “El becario” y también el drama de los profesionales que pierden el trabajo a una edad que no sospechaban, será que responde a alguna realidad. Pero no hace falta irse al cine ni a ningún lugar lejano para detectar esa nueva corriente de “los cincuenta son los antiguos cuarenta.”

Lo están descubriendo los propios profesionales, las compañías y en ocasiones la propia Administración y resulta que los mayores de cincuenta ya no son ese grupo que pierde el trabajo sin remedio ni posibilidad de volver a recuperar uno. De hecho, desde inicios de 2015, la tendencia se ha invertido, según la Encuesta de Población activa, que indica que un 64% de los nuevos empleados contratados tienen más de 50 años. En el último trimestre de 2017, el desempleo de este grupo se había reducido un 10%.

El por qué se ha invertido la tendencia de prescindir de los trabajadores seniors puede tener muchas versiones, pero una de ellas es que las empresas encuentran falta de talento para los puestos que tienen que cubrir o no encuentran los perfiles adecuados lo que ha llevado a valorar la experiencia y flexibilidad acorde con las condiciones salariales nuevas. En cualquier caso, en el momento del envejecimiento demográfico tan fuerte que registra la sociedad española, esto no es un tema menor.

Es, desde luego, un nuevo reto para los Departamentos de Recursos Humanos, tanto para captar a estos profesionales como para integrar equipos diversos. ¿Qué ventajas encuentran las compañías al contar con ellos y que les diferencie de otros colectivos profesionales? Logran sumar experiencia para resolver problemas, inteligencia emocional y una mayor capacidad de adaptación, según los expertos. Por otra parte, esto no es bondad, es competitividad porque aprovechar ese talento redunda en equipos más diversos que, como he dicho en muchas ocasiones, lleva a esa competitividad.

Las empresas tienen que encontrar su lugar adecuado dentro de la organización y, por su parte, este colectivo debe mantenerse en esa clave de learnibility, abiertos a una nueva formación y a tener un carácter emprendedor sin esperar, simplemente acomodados, a la jubilación. De hecho, podrían llegar a ser nuevos “influencers”, de los que quieren captar las marcas ya que los mayores de 50 años ya representan un 38,5% de la población de los 13 países europeos y son los que controlan el 70% de la riqueza mundial y suponen el 50% del consumo.

Mientras triunfan en la red, quedan muchas cosas que arreglar si tenemos en cuenta algunas estadísticas como las de Eurostat y que dicen que en el conjunto de los 28 países de la UE la tasa de ocupación del colectivo de entre 55 y 64 años de edad se sitúa en el 53,3%; es decir trabajan 53 de cada 100 ciudadanos de esa edad. En 16 de los países socios, varios del centro del continente, los mediterráneos y tres de las cinco economías más fuertes de la región como son Francia, Italia y España, ni siquiera trabaja uno de cada dos mayores de 55.

Programas de formación dentro de la empresa, programas de mentoring para potenciar su conocimiento por parte de la empresa e incentivos para las contrataciones para este colectivo pueden ser propuestas potencialmente importantes y que  no deberían tardar.

LAS COMPRAS LLEGAN SOLAS

  

Ya nos habíamos acostumbrado a los drones sobre nuestras cabezas y, sin respiro, tenemos que empezar a acostumbrarnos a que aparezcan nuestros paquetes solos. La nueva versión de la logística nos presenta las entregas a domicilio sin conductores, una nueva versión de la logística que hoy me gustaría comentar, para no sorprendernos cuando veamos un camión sin ventanas ni conductor trayendo nuestras compras. Leer más…

LA UNIVERSIDAD DE LOS DIGITALES

 

Ahora que el curso está recién terminado y vemos en televisión el ritual de todos los años de los exámenes de selectividad, el agobio y la angustia de muchos estudiantes que se juegan la carrera que van a comenzar al curso siguiente, no está de más recordar, y también recordarles, que elegir una carrera empieza a ser un proceso cada vez más complicado. El mundo digital ha llegado para condicionar la vida de los futuros profesionales, de las nuevas generaciones que se consideran nativos digitales y que, sin embargo, no están reflejando exactamente esa situación en la elección de sus estudios. Leer más…

LA LOGÍSTICA ES COMPETITIVIDAD

He hablado en más de una ocasión de la revolución de la logística. Ese cambio de “lo quiero ahora” o “lo quiero ya”, el nuevo hábito de los consumidores que ha traído la tecnología, lo que está detrás de toda esta revolución. Y hoy podemos considerar algunos datos que pueden quitar las prevenciones y los miedos sobre que la tecnología nos a va a quitar el trabajo. Resulta que este sector de la logística y el transporte van a ser, en 2018, el que más puestos de trabajo genere.

De modo que, entrando en el verano, podemos pensar que ya no se trata solo de que se cree trabajo en el sector de la hostelería y el turismo, sino también en la logística y el transporte que suponen casi el 8% del PIB español: Se estima que para 2018 este sector mueva nada más ni nada menos que 11.000 millones de euros y abarque 900.000 empleos. Durante el año pasado, la cifra de negocio del sector de la logística y el transporte creció un 6,5%.

Y para más optimismo, según el Observatorio del Transporte y la Logística en España, el sector lleva creciendo cuatro años seguidos y crea empleo cada año por encima del 2%.

Estos datos tan prometedores acompañan a los asistentes y organizadores de la Feria SIL Barcelona –“Logística e Industria 4.0”- que se ha celebrado la pasada semana y que ha dejado en evidencia que ya no hay empresa competitiva sin una logística adecuada y también competitiva. La que se refiere a traernos una cena a casa hasta la de las grandes fábricas.

Es cierto que el propio sector tiene su propia revolución pendiente en algunos aspectos para dejar de ser la profesión “invisible”, con puestos de trabajo de poca cualificación y para transmitir la de ser un sector que crea riqueza y aporta competitividad. Algo, esto último, que la tecnología ha permitido, aunque todavía queda camino por recorrer ya que solo el 19% de las empresas europeas de logística y transporte utilizan Big Data y queda pendiente renovar el perfil de los trabajadores del sector que se deben ajustar a la utilización de las nuevas tecnologías.

Resulta que la logística aporta tanta competitividad que se ha convertido en un sector clave; resulta que es uno de los sectores más influidos por los avances tecnológicos; también de los que más impacta en los resultados de las compañías. Según la Comisión Europea es una de las “palancas clave” para conseguir una mejora del 10% en la eficacia de movilidad y ahorrar hasta 100.000 millones de euros.

No se puede olvidar que detrás de todo ello, en gran parte, se encuentra el comercio electrónico, las compras desde el sofá, el capricho por teléfono, la revolución de las compras desde la pantalla; la facturación del comercio electrónico en España ha aumentado en el tercer trimestre de 2017 un 26,2 por 100 interanual y se ha alcanzado los 7.785 millones de euros.

En este momento, somos la ventaja competitiva. Estamos en primera línea, con los retos y los resultados que eso conlleva.

 

PANORAMA PARA JÓVENES

 

En este momento de fin de curso escolar, de recoger resultados y adecuar los planes a esos resultados, jóvenes y familias se plantean muchos proyectos que tienen que ver con la educación; y en ese escenario conviene recordar que el mundo empresarial está cada vez más relacionado e involucrado en el de la enseñanza, especialmente la enseñanza superior, el vivero de donde van a salir muchos miembros de sus plantillas. Leer más…

EN LOS MEDIOS, SOBRE LOS RETOS DE LA LOGÍSTICA

Comparto hoy mis opiniones y proyectos sobre la logística 4.0, la revolución en nuestro sector por la transformación digital, cómo situamos al cliente en el centro de nuestros proyectos, nuestros sistemas IT y cómo, para poder hacer frente, a este tsunami optamos por Metodologías Agile. Espero aportar opiniones útiles en esta entrevista en Sector Ejecutivo que añado en este documento.

entrevistasectorejecutivo

SOBRE SI SOMOS COMPETITIVOS

Infografía: Barómetro de los Círculos

Lo bueno de algunas estadísticas o barómetros que periódicamente se hacen públicos es que te pueden ayudar a situarte en relación con la competencia o, como es el caso de lo que comento hoy, a situar a un país en el entorno próximo, o más lejano, con el que compite. La fotografía que nos proporcionan estudios como los Barómetros de los Círculos 2018, del Círculo de Empresarios, Círculo de Economía y Círculo de empresarios vascos, además de otros que se emiten anualmente, sobre nuestra competitividad nos sitúa en nuestro entorno en una posición no especialmente destacada y nos indica algún punto más fuerte y algunos que son áreas de mejora importantes. Primeramente, lo positivo. Quiero destacar que el Turismo nos permite ocupar el primer lugar en competitividad en el sector.

Pero nuestra posición global es la 34 en el Global Competitiveness Report 2017-18 y hemos bajado dos puestos desde el último estudio.

Vamos a conocer algo más de lo que nos cuenta ese Barómetro al verlo por sectores, concretamente en doce pilares. España destaca positivamente en infraestructuras y acceso a educación superior y negativamente en lo relacionado con el mercado laboral.

El dato concreto de la situación de España por sectores es el siguiente en relación con los países de la OCDE:

Infraestructuras: puesto 12. (Los primeros puestos son para Hong Kong, Singapur y Japón con Países Bajos).

Formación y educación superior: puesto 28.

Instituciones: puesto 54.

Mercado de bienes: puesto 49.

Mercado laboral: puesto 70.

Mercados financieros: puesto 78.

Bajamos hasta el puesto 70 en la cuestión laboral e, incluso, perdemos un puesto con relación al año anterior, aunque España se ha mantenido relativamente estable entre los puestos 32 y 36 desde el año 2012.

En foros internacionales se mencionan como factores problemáticos para hacer negocios una burocracia ineficaz, la política fiscal, unas regulaciones laborales restrictivas, la insuficiente capacidad de innovar y el escaso acceso a financiación, según una reciente encuesta efectuada a ejecutivos. La formación, tanto en su vertiente universitaria como de postgrado, siempre aparece como un punto fuerte en la economía española y, de hecho, ha subido tres puntos.

Según estudios oficiales de la Administración, se ha recogido una pérdida de competitividad tanto frente a la UE (0,8%), como con la OCDE (1,5%) y los BRICS -Brasil, Rusia, China y Sudáfrica- (0,5%) en el último trimestre.

Otro medidor, Global Competitiveness Index 2017-18 elaborado por el World Economic Forum entre 137 países sobre Dinamismo empresarial. Aquí, España ocupa la posición 49ª, cinco puntos respecto al año anterior ¿Qué recomiendan los autores del estudio? Crear un entorno favorable para la creación de empresas, potenciar el reconocimiento social del empresario y más formación en emprendimiento en todos los niveles de la educación

En el año 2017, la economía española creció un 3,1% pero la competitividad no despega y eso, probablemente, tenga que ver con algunos parámetros como la innovación o la insuficiente transformación digital todavía en muchas empresas. La Innovación, de hecho, es un 20% inferior a la media según la Comisión Europea; despega en algunos aspectos como el equipamiento, pero todavía es asignatura pendiente para reforzar esa competitividad.

Innovar, trasformarse digitalmente, cambiar la cultura de la empresa, son los retos que hemos mencionado en este blog a menudo y que necesitan una aceleración para situarnos entre los mejores a través de una competitividad sostenible.

 

Y EL AEROPUERTO SE CONVIRTIÓ EN CIUDAD

   

 

En varios de los primeros posts de este blog hablé de los aeropuertos del futuro; de los espacios aeroportuarios que iban a cambiar tanto que se iban a transformar para dejar de ser lugares de paso y convertirse en centros de ocio.

Y bien, la realidad ya nos ha atrapado. No hace falta viajar mucho por aeropuertos del mundo para comprobar que el de Adolfo Suárez-Madrid Barajas es uno de los más modernos y vanguardistas y que sus zonas de ocio despuntan en comparación con muchos otros igual que su volumen de pasajeros y su posición de enlace entre América y Europa.

Pero eso es solo una punta de lanza de lo que se prevé para este aeropuerto según el Plan Inmobiliario que ha presentado en Madrid el Ministro de Fomento y que es un auténtico reto para los que nos ocupamos de su logística.

En realidad, hablamos de una ciudad aeronáutica que incluirá las instalaciones aeroportuarias pero también será la sede de Aena, Enaire, un Museo Aeronáutico y de numerosas empresas que consideran ya que es un enclave adecuado para desarrollar su actividad desde ahí y con las instalaciones previstas. Para llevarlo a cabo se destinarán unos 3.000 millones y para hacernos una idea de lo que ocupará podemos pensar en una superficie de diez veces el Parque del Retiro.

Otros países también se han mentalizado de que deben aumentar su capacidad aeroportuaria como, por ejemplo, Turquía que proyecta el nuevo aeropuerto de Estambul para 200 millones de pasajeros; o el de México quiere pasar de 42 a 70 millones de pasajeros al año. Ambos entre los proyectos más novedosos. Y no se puede dejar de mencionar a la ampliación del aeropuerto de Dubai, que se construye con la mira puesta en la Expo de 2020, y que en los próximos años prevé un tráfico de 220 millones de pasajeros al año. Forma parte del Dubai World Central, una impresionante ciudad aeroportuaria quese finalizará en 2028 y ocupará 140 Km2.

Este aeropuerto pasará a ser un motor de actividad económica, un hub empresarial global, y ni que decir tiene que será un polo logístico importantísimo de última generación en el que se potenciará la carga aérea y la logística más tecnológica e innovadora. El proyecto presentado contará con parques con servicios logísticos integrales, truck center, servicios al transportista, puntos de control y seguridad, estacionamientos y oficinas de apoyo; naves de carga en primera línea y almacenes de distribución, así como industria ligera, biofarma y perecederos, entre otros.

De hecho, se multiplicará por diez la zona de hoteles, restaurantes, oficinas, empresas, y zonas de ocio que deberían dejar irreconocible al aeropuerto que todos frecuentamos ahora y en el que abundarán los transportes públicos y sostenibles.

Se podría decir que se pone en marcha un proyecto aeronáutico que puede ser un dinamizador económico de la región y situar a Madrid en un lugar destacado en una liga de aeropuertos modernos por su logística, innovación, conectividad y creatividad.

El Aeropuerto del futuro se asoma por aquí.

¿COMPARTIRÍAS TRABAJO?

 

Que estamos inmersos en un claro proceso de transformación es algo que queda de manifiesto cuando observamos los cambios que se están produciendo en todos los órdenes, ámbitos y aspectos de la sociedad actual. Ya no parece una locura decir cosas como que ‘la propiedad de muchas cosas materiales se acaba’, cuando comprobamos que los jóvenes comparten o alquilan coches o casas con total naturalidad. Tampoco parece extraño decir que se está produciendo una ‘mutación del trabajo’, que encuentra otros espacios más allá de las instalaciones corporativas -teletrabajo, coworking-. O que la disminución del trabajo, consecuencia de la automatización y robotización, obligará a la búsqueda de nuevos empleos. Pero hoy quiero tratar otro nuevo cambio vinculado al trabajo y que apunta a que es posible que nos encontremos ante un fin del trabajo tal y como lo entendemos hasta la fecha.

Y me refiero a la idea del trabajo compartido, al ‘jobsharing’ que empieza a ser algo cada vez más mencionado.

Traducido al día a día significa que un mismo puesto de trabajo es responsabilidad de dos personas. Así, en un primer momento, suena complicado cuando se trata de asumir responsabilidades, o de ser creativo, o de tener iniciativas, o de recibir reconocimientos, o de negociar contratos… También está incluido, claro está, el asunto de la remuneración que tendrá que tener un volumen suficiente como para compensar a las personas que lo asuman.

En Europa existe ya esta modalidad de trabajo en sectores como la política, banca, y medios de comunicación y, por lo general, en puestos de responsabilidad, de dirección de departamentos. Suiza, Reino Unido, Alemania y también Australia son algunos de los países que ya se han lanzado al jobsharing tanto en la empresa privada como en la Administración pública.

Por lo que vemos en algunos países europeos, no parece esta medida sólo un remedio implantado en algunas empresas debido a la crisis económica. Es decir, no se trata tanto de repartir ingresos y puestos de trabajo por esa crisis, sino que se puede entender también como una nueva fórmula que allana el camino a la conciliación.

Yo diría que en España seguimos hablando a menudo del presencialismo o presentismo que todavía se mantiene a pesar de la digitalización, la tecnología y las nuevas fórmulas que avanzan y permite una mayor flexibilidad en la organización del trabajo. Evidentemente las fórmulas modernas necesitan un tiempo de digestión por las organizaciones para que formen parte de la cultura y política organizativa. ¿Estamos preparados para el jobsharing cuando aún no hemos sido capaces de digerir medidas como el teletrabajo en muchas organizaciones?

Es evidente que la fórmula es moderna, para mentes abiertas, pues no adolece de riesgos a la hora de asumir responsabilidades, así como el aceptar fuertes recortes en los sueldos de estas personas. La comunicación, empatía y colaboración entre los que comparten trabajo tiene que ser total, una sintonía a prueba de muchas pruebas según el tipo de responsabilidad que se asuma.

Que el trabajo se va a repartir, que el trabajo va a cambiar por la robotización que va a disminuir los puestos de trabajo, aunque surjan otros nuevos, es una realidad muy cercana y este fenómeno del jobsharing es uno de los que vamos a tener que entender y situar de la forma más acertada en las organizaciones. La influencia de la Inteligencia Artificial también nos va a llevar a ello.

Es, sin duda, un reto para los dedicados a los Recursos Humanos porque es la suma de dos talentos y dos capacidades de trabajo frente a dos posibles egos. A favor de la empresa: que tiene dos cabezas para resolver un problema; el riesgo es que se sea más ineficaz para atender al cliente. A favor para los que comparten: más calidad de vida y flexibilidad. La desventaja, los menores ingresos. Importante para que sea una fórmula de éxito es que, como con todo, se produzca un win-win de todas las partes.

Parece que el puesto de trabajo ya no sea en propiedad…

 

TODOS ANTE EL ESPEJO

 

Entre los numerosos informes que se hacen públicos a diario sobre la igualdad, diversidad, brecha salarial o gestión en general de las empresas, me llama la atención el Global Wage Report 2016-2017 de la Organización Internacional del Trabajo, la OIT, que menciona que la discriminación salarial entre hombres y mujeres crece con el nivel del puesto de trabajo. En concreto, señala que las diferencias salariales en CEOs, entre hombres y mujeres, ascienden hasta el 40% en media, mientras que para el conjunto de la población mundial se situaría en el 20%.

Es uno de los aspectos del tema que tratamos a menudo en empresas y medios de comunicación y que terminamos por relacionar, por qué no, con la responsabilidad social de la empresa. Parece lógico que en esa RSC se encuentre la foto de la igualdad de salarios. En algún lugar puede ser recogido a la hora de elaborar Memorias y presentar resultados y ese puede ser un buen apartado. RSC en brecha salarial lo que nos lleva a que para conocer esa realidad en cada empresa debemos exigir Transparencia.

 Y no se trata de ponerse medallas al ser transparentes porque en la transformación actual, ser transparentes es sí o sí. Si tú no lo eres, las redes sociales lo harán por ti. Lo que quieras soslayar en cualquier momento, alguien podrá comentarlo. De modo que parece más lógico abordar la mejor gestión de la forma más constructiva e integrar esa transparencia en el día a día y en las Memorias que empiezan a ser un buen camino para recogerla. De esa manera desde las compañías redefiniremos la relación con nuestros directivos, nuestros empleados y nuestros clientes de forma controlada por nosotros mismos. Seremos transparentes, seremos más responsables, generaremos más confianza.

El mercado lo está haciendo por nosotros. Venimos de un sistema opaco a uno transparente en el que las empresas que cotizan en bolsa han sido las primeras en asumir este reto y de la información financiera vamos pasando a la ambiental o social lo que da mucho más protagonismo a las compañías en la sociedad. Hay un sector que desde que nace incorpora la transparencia y son las star ups que se adaptan, además, con mucha facilidad a los cambios constantes que les exige su entorno

Desde la Directiva Europea 2014/95/UE que obliga a incluir la información no financiera, las empresas deben incluir lo relativo al personal o los derechos humanos. Y en ese sentido, incluir las tablas salariales con transparencia será un punto más en la RSC de cualquier compañía como mencionaba.

Además, informes aparte, parece evidente que las empresas transparentes ganan en competitividad y se mantienen más con el tiempo. De modo que la transparencia como línea competitiva viene a ser un valor a tener en cuenta a la hora de definir estrategias ganadoras.