EL BIG DATA EN LA LOGÍSTICA: “PAQUETES Y MÁS PAQUETES DE DATOS”

 

Ya hablamos de Big Data con total normalidad. Es algo cotidiano para todos nosotros. Sabemos que son esos enormes volúmenes de datos con los que estamos todos retratados y con los que se hacen los negocios hoy en día. Unos advierten, muy temerosos, que no facilitemos nuestros datos, esos que nos preguntan constantemente en cuanto entramos en una web. De hecho, resulta habitual que estemos controlados por nuestros datos, tanto que todo avanza y se ha hecho público que el INE va a seguir nuestra actividad, de forma anónima, a través de nuestros móviles durante una semana. Es una nueva apuesta por la tecnología y el big data que acabamos de conocer y que permitirá saber más de los comportamientos de los ciudadanos. De nuevo, generará opiniones para todos los gustos.

Y como no podía ser de otra manera, también el big data ha irrumpido en nuestro negocio de la Logística. La complejidad del big data en el mundo de la logística no sólo se debe al inmenso volumen de datos que manejar para sacar información concluyente que sirva para operar, mantener, predecir y, en definitiva, gestionar de la forma más eficiente el negocio. Además, nos exige un importante esfuerzo de inversión, identificando las tecnologías más rentables, a una velocidad que se multiplica y que demanda nuevas formas de organización y de gestión del talento. Todo ello por el objetivo final de ser más eficaces y eficientes. El sector de la logística es un mundo caracterizado por la veloz e inmensa cantidad de operaciones, de movimientos de tipologías diferentes de bultos y, donde las cifras salen gracias a la pequeña ganancia (a veces ridícula, inexistente o incluso pérdidas derivadas de la logística inversa). Una cantidad extraordinaria de movimientos, a veces difícilmente gestionable, a contrarreloj, para hacerlo llegar en el menor tiempo posible. En este entorno, efectividad y eficiencia se concierten en condiciones clave y la tecnología y el big data en herramientas esenciales para el éxito.

Y los retos del big data son muy a tener en cuenta. El volumen de datos no deja de crecer mientras que las inversiones en ciberseguridad, lejos de poderse relajar, tendrán que ser cada vez mayores y más sofisticadas. El Informe ‘Hiscox Cyber Readiness Report 2019’ concluye que este sector de la logística y el transporte mundial están a la cabeza de la inversión destinada a la seguridad cibernética. De hecho, las compañías españolas dedican un 12,6% de su presupuesto anual de TI a ciberseguridad lo que supone estar cuatro puntos por encima de la media de las compañías de otros sectores. Es más, la previsión para los próximos años incluye un aumento de las cantidades destinadas a este tipo de seguridad.

Pero si nos detenemos un momento a analizar los pros y contras de la utilización del BIG DATA en el sector de la logística encontramos un largo número de ventajas en el lado positivo, como son: introducir soluciones a los problemas de los procesos y un control más exhaustivo de los mismos consiguiendo mayor calidad; optimizar el trabajo, por ejemplo ayudando a planificar rutas y gestionar el tráfico programado; mejorar la toma de decisiones al ser más fáciles de tomar ya que se dispone de más información; racionalizar y reducir los costes; mejorar la rapidez y la calidad en la entrega, cosa que siempre fideliza; conocer al detalle a los clientes, sus hábitos y requerimientos, consiguiendo segmentar a los consumidores, ofreciendo una mejor experiencia de cliente; incluso puede ser el origen de nuevos negocios según se sepa analizar los datos…

Las ventajas no sólo afectarán a mejoras para el negocio y los clientes. Racionalizar rutas tendrá un impacto muy positivo en el medio ambiente. Con esa información, las empresas de logística, que llenan las ciudades de mensajeros y vehículos, pueden convertirse en aliados de las grandes ciudades porque cuentan con los más completos datos de clima y de situación del tráfico.

El big data deja un buen balance en la logística.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras”. Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.