EN LA NUEVA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Un vistazo a la agenda de las últimas semanas me sitúa de un plumazo en muchos eventos que ocurren en estos momentos en el mundo de la empresa con algunos denominadores comunes. Todos tienen que ver, por supuesto, con la red y algunos con la presencia del mundo universitario en el sector de la empresa. Veo que se suceden road meetings sobre reindustrialización por numerosas ciudades; y también foros empresariales, como el del Club Excelencia en Gestión, que reclaman la presencia de autoridades universitarias porque la interrelación entre ambos sectores va a ser imprescindible para transferir el conocimiento de las facultades a la realidad empresarial. Y todo tiene que ver con la nueva revolución industrial.

Esa abundancia de reuniones deja patente que estamos en un momento crucial para la industria. En este cambio que no para de la revolución digital, las empresas se enfrentan a la necesidad de ser cada vez más competitivas lo que nos ha llevado, gracias a la tecnología, a la industria 4.0. Para que esta nueva revolución industrial se concrete con éxito, tendremos que apoyarnos en el Internet industrial de las cosas (Iiot), el que permite los nuevos modelos de negocio basados en la conectividad de máquinas inteligentes.

De la reciente reunión en Davos llegan datos interesantes como que el Iiot podría generar unos 14,2 billones de dólares en todo el mundo hasta 2030. Alemania podría aumentar así su PIB acumulado hasta 2030 en 602.000 millones de euros, por poner un ejemplo, un 1,7% más que las previsiones actuales; y el Reino Unido un 1,8% más. Son datos y previsiones alentadoras que se cumplirían si autoridades y empresas abordan las reformas necesarias para adoptar las nuevas tecnologías pero en esa misma cumbre se ha alertado de que eso todavía no ocurre ya que el 73% de las empresas no tienen planes concretos para ello. Todos los estudios refuerzan la idea de que la digitalización es la única vía para crecer y ser competitivos pero también hay que estar pendientes de la velocidad del cambio.

linea_fabricacion_1

La industria 4.0 ya está aquí, liderada por Alemania, después de las tres primeras revoluciones del motor de vapor, la electricidad y las tecnologías de la información. Las máquinas que intercambian información, se comunican entre ellas e inician acciones necesarias para conseguir el mejor producto, ya están aquí. En este nuevo escenario, los propios objetos avisan cuando están concluidos o si no están bien situados en la cadena de fabricación y los procesos también cambian puesto que la producción se hace sobre pedido y personalizada. La propia fábrica se podrá hacer sobre pedido.

 La fabricación adaptable, las instalaciones autónomas, la información en tiempo real de máquinas interconectadas y una fusión entre lo real y lo virtual definen las nuevas fábricas de la industria 4.0. El internet industrial de las cosas nos lleva a buscar más eficiencia, a recortar gastos pero también más adelante nos llevará a buscar nuevos mercados, nuevos talentos; debería llevar a las autoridades a crear las mejores condiciones para inversores globales; y traerá nuevos perfiles de trabajadores cada vez más cualificados y especializados.

 Para vencer reticencias de los profesionales que en este cambio de paradigma recelan de la infalibilidad de la conexión de sus objetos a internet, es obvio que habrá que invertir también en ciberseguridad para que esta revolución, además de revolucionaria, sea segura.

 

 

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras” y Miembro del Consejo de Administración de la organización internacional EFQM (Fundación ubicada en Bruselas con la finalidad de impulsar la Excelencia y Competitividad de las organizaciones y compañías europeas). Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.

Next ArticleEN MARCHA POR LAS TOP 100