EN LOGÍSTICA, YA TOCA PREDECIR

 

Recientes reuniones e informes del sector de la logística dan mucho que pensar a los que experimentamos los cambios vertiginosos de este sector. Se diría que se nos plantea una carrera para que la tecnología no nos sobrepase y podamos adaptarla de la manera más eficiente a nuestra actividad.

Habría que analizar primero qué esperamos que ocurra en breve y habría que ver, después, qué hacemos para ir por delante y planificar tanto cambio. ¿Qué tendencias aparecen en el futuro próximo? Una muy clara, el comercio electrónico seguirá creciendo aproximadamente un 30% anual. En España superó los 30.000 millones en 2017; es decir, ha crecido más de un 25% en un año, una cifra que basta para entender los retos del sector de la logística porque, además, ese porcentaje no se estanca, sube cada año.

La omnicanalidad será otra tendencia y, con ella, el aumento de los costes logísticos porque, cada vez más, se tiende a que haya muchos puntos de venta debido a las pequeñas entregas por el e-commerce. Habrá que estar atentos a la distribución final y habrá que estar atentos a los posibles cambios legislativos nacionales o internacionales. Nos tendremos que acostumbrar a estar expuestos a sorpresas a menudo debido a las nuevas tecnologías que continúan sofisticándose. En ese sentido, diría que es muy probable que los planes tengan que ser cortos y nosotros estar dispuestos a modificarlos.

El sector tendrá también que acordarse de los almacenes. Según el Informe Tendencias en la Supply Chain, de AECOC, somos el segundo país de Europa después de Alemania en número de almacenes, pero la disponibilidad es todavía baja así que es frecuente escuchar el debate sobre si externalizar o no. No es una cuestión pequeña para planificar el negocio. Leo en ese estudio que la externalización (50%) empatará con la internalización (50%) de la gestión de las devoluciones provenientes del comercio electrónico.

El 85% de los encuestados aseguran que el nivel de inversión en tecnología de la cadena de suministro crece. Está claro que la tecnología va a ser nuestra aliada. También está claro que toda la inversión en logística y tecnología tiene que estar enfocada a la predicción. Es el camino para que se pueda obtener el máximo rendimiento. La inversión inteligente es la que se adelanta a través de la prescripción y eso es algo que, como he dicho en otras ocasiones nos recuerda que el sector de la logística puede ser uno de los que alcancen posiciones de vanguardia en este momento en cuanto a transformación digital se refiere. La logística que utiliza los datos y la Inteligencia Artificial con prospectiva empresarial nos permite tomar las decisiones más acertadas y tener la planificación más ajustada a los resultados que buscamos.

La cadena de suministro, la manipulación a distancia de vehículos, la trazabilidad, el sistema de ubicación individualizada, procesos de carga y descarga, son áreas susceptibles de mejora por la tecnología que aumenta exponencialmente el valor de la oferta que se plantea al cliente.

También parecería oportuno tener en cuenta que esas inversiones en tecnología podrían suponer una inversión en formación en un sector que en ocasiones ha podido parecer poco cualificado y, sin embargo, hoy en día puede estar en la vanguardia de transformación digital. Las inversiones en formación pueden ser una palanca importante.

El e-commerce, la inmediatez en el servicio, la falta de fronteras en la red, siguen convirtiendo al cliente en el gran exigente y a la logística, en el punto vertebral de muchas empresas. La tecnología no nos complica el día a día pero sí lo hace más complejo, por lo que toca estar atentos para predecir lo que viene y anticiparnos con las soluciones tecnológicas más adecuadas.

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras”. Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.

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