LA PARTICULAR CARRERA DE LA INNOVACIÓN

INDICEINNOVACION (2)

Foto: wipo.

El Índice Global de Innovación recoge todos los años la posición de cada país en relación con los demás en el mapa de la innovación internacional. Las tres organizaciones que lo elaboran, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la universidad de Cornell y la escuela de negocios INSEAD, lo hacen cada año y determinan cuál destaca en qué lugar. En la edición 2017, Suiza es el país que ocupa una primera posición a nivel mundial. Sobre un máximo de 100, Suiza ha obtenido 67,7 puntos.

En este podio, la segunda posición corresponde a Suecia y la tercera a Holanda. Tres países europeos encabezan por tanto la carrera por la innovación en el mundo en la que España se encuentra en el puesto 28 con una puntuación asignada de 48,8 sobre 100, lo que nos deja por delante de países próximos como Italia, Chipre y Portugal.

Si tuviéramos que reflexionar cómo mejorar esa posición podríamos llegar a conclusiones como que la innovación es, sin duda, una parte imprescindible de toda actividad empresarial, de cualquier marca, así como de cualquier organización desde la educación hasta la vida pública. Lo evidente es que no hablamos solo de tecnología. La innovación tiene que ver también con las personas y con la cultura que la organización haya conseguido diseñar para mantenerla activa.

Esa cultura de innovación incluye saber y transmitir que es importante apostar por aspectos como asumir con normalidad que unas veces las cosas salen bien y otras resultan equivocadas; que hay que subirse al carro de la cultura del riesgo; y que se debe dar confianza a las personas del equipo para que expresen su creatividad, entre otros parámetros.

La innovación tendrá que encontrarse en el ADN de la empresa. Algo que se suele decir fácil pero que no es tan evidente de demostrar. Deberá impregnar una nueva cultura en la que se deben movilizar los recursos internos de la organización de una forma muy ágil pero coordinada entre todos los departamentos. Además, lleva implícito un ritmo y una velocidad importantes. La Innovación debe permitirnos algunas cualidades que he mencionado en mi anterior post; debe facilitar la adaptabilidad y la aprendibilidad porque todo nos lleva a una transformación constante. Incluso deberá incorporar otro aspecto, que me apuntaban con mucho tino en mi cuenta de Twitter @NereaTorresE al hilo de dicho post, como es el ‘atrevimiento’ que aporta audacia, valor y determinación necesaria también para ser competitivos y excelentes.

Algunos datos recientes nos recuerdan que mejoramos. Por ejemplo, cuando la administración recuerda que somos un 0,7% de la población mundial, pero en un 6,7% de los trabajos científicos colaborativos del mundo participa al menos un español. Y uno más; según el estudio Global Entrepreneurship Monitor, en 2005 el 50,4% de los españoles entre 18 y 65 años consideraban que el miedo al fracaso les impedía arrancar un negocio; en 2016 era solo un 38%.

El Índice que he mencionado refleja la innovación desde distintos puntos de vista y, por lo que respecta a nuestro país, encuentro algunos datos importantes: España ocupa el puesto 32 de innovación referida a las instituciones, el 27 en cuanto a capital humano e investigación, mientras que sube hasta un meritorio décimo puesto del ranking en infraestructuras. Es el número 18 por lo que respecta a la sofisticación de mercado, el 37 de sofisticación de negocio, el 24 en producción tecnológica y en el escalón 28 de la lista sobre producción creativa.

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras” y Miembro del Consejo de Administración de la organización internacional EFQM (Fundación ubicada en Bruselas con la finalidad de impulsar la Excelencia y Competitividad de las organizaciones y compañías europeas). Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.

Next ArticleDAMOS MUY BIEN LA TALLA