¿NOS VAMOS DE TIENDAS? ¿O NO?

En la logística y en el comercio los cambios siguen llegando en cascada. No sé si decir mejor que llegan en bucle porque me gustaría dedicar unas líneas a los cambios de costumbres que estamos viviendo sin tiempo para asimilarlas. Por eso el título de este post, porque ya no decimos solo ¿nos vamos de compras? Ahora podemos decir ¿nos vamos de compra? ¿compramos estar tarde desde el sofá? o ¿nos vamos a pasar la tarde a alguna macrotienda?

Es curioso que hayamos hablado tanto de los cambios en los negocios de venta por la aplicación de nuevas tecnologías y por internet, y sobre todo del auge del comercio electrónico que crece desmesuradamente, y que ahora nos encontremos con otro fenómeno interesante muy distinto.

El último informe E-commerce de la consultora Kinght-Frank revela datos como que el e-commerce generaba un volumen de negocio de 5.700 millones de euros en 2007 y casi diez años después, en 2016, se han alcanzado los 24.000 millones. Y es probable que siga creciendo a un ritmo del 20%.

Pues bien, cuando ya nos habíamos hecho a la idea de que vivíamos y, sobre todo, de que comprábamos en la red, las tiendas, las grandes tiendas, las grandes marcas, han reaccionado y por lo que vemos en nuestras calles y en las de otros países, se han sabido reinventar para conseguir esa mezcla de comercio on line y de experiencia de cliente que quieren sus usuarios.

Hablaba hace unos días de la llamativa sede de Amazon en Seattle que puede funcionar como vivero, espacio de esparcimiento y ocio o ejemplo de arquitectura innovadora; y ahora, en los relacionado a las compras, podría mencionar algunos fenómenos parecidos porque vamos de tiendas, pero podemos ir a algo más. Ahora podemos ir a la flagship, a la omnicanal que nos permite comprar en la web y recogerlo en cualquier tienda de la marca o a la brandship. En el caso del retail o marcas de consumo, la experiencia cliente pasa a tener una dimensión que no habríamos pensado hace poco tiempo.

Lo de comprar desde el salón ha sido un revulsivo para las tiendas que tienen que ofrecer nuevas experiencias para atraer al cliente y se diría que muchas marcas han optado por recurrir al edificio llamativo que se convierte en un emblema de la marca.  Y la marca ofrece una experiencia propia. Hay tiendas con bar, hay librerías con cafetería, hay algunas de un tamaño que requiere horas para recorrerla… La tienda cobra un protagonismo muy importante para competir con la compra on line. Lo vemos en las calles más céntricas, porque cadenas que se instalaban en las afueras han redescubierto el encanto del centro. Es un atractivo, el de estar entre peatones y paseos, que ahora necesitan para diferenciarse.  Al fin y al cabo, a los que van de compras por la red, los tienen garantizados. Las propias tiendas son ahora soportes publicitarios, son parte de la marca, algo más que un espacio físico al que tradicionalmente no se ha dado protagonismo.

Por otra parte, esas megastores permiten la cercanía con el cliente y el nuevo consumidor, ese que también es digital, exige tiempo como cliente, personalización, atención particular, inmediatez en sus pedidos. Los negocios físicos permiten una cercanía que facilita ese conocimiento y puede complementarse bien con el consumo on line.

Además, el sector logístico va a seguir creciendo en este nuevo escenario a un ritmo acelerado porque el consumidor/comprador quiere inmediatez. Por otra parte, los precios de los locales en los centros de las ciudades hacen replantearse si comprar o alquilar, las tiendas son también centro de recepción y distribución de las compras on line, lugares de devoluciones… nuevas estrategias de establecimientos de sedes que hay que tener en cuenta.

De modo que insisto ¿nos vamos de compras? ¿ o no?

 

 

 

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras” y Miembro del Consejo de Administración de la organización internacional EFQM (Fundación ubicada en Bruselas con la finalidad de impulsar la Excelencia y Competitividad de las organizaciones y compañías europeas). Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.

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