¿QUÉ FUE DEL TRANSPORTE?

 

 

Muchas noticias últimamente nos hacen pensar en cambios que se avecinan en nuestra vida diaria relacionados con el transporte, cambios que a los que nos dedicamos a sectores relacionados con él hace tiempo que nos llevan a debates y nuevas iniciativas porque, como en otros campos, el futuro ya está aquí y, en la medida de lo posible, hay que anticiparse. El futuro de muchas empresas depende de ello.

El combustible diesel, por ejemplo, va a dar quebraderos de cabeza a muchos usuarios. Lo leemos en los periódicos todos los días con posibles cambios de vehículos que vienen y distintas regulaciones. También el aspecto de las ciudades varía con los nuevos esquemas de transporte público que se promociona mientras que el privado tiene que regularse. Las bicis eléctricas son ahora parte de ese paisaje urbano y el teletrabajo, por poner un ejemplo de cambio determinado por la tecnología, permitirá nuevos diseños en ciudades.

Pero hay otros de mucho más calado y que tienen mucho más alcance, sobre todo para los que estamos atentos a lo que ocurre con la logística. Si lo pensamos, es lógico. La revolución de la logística, con el ecommerce sobre todo, se puede llevar por delante en gran medida el transporte tradicional. Hace poco hablaba en este blog de vehículos sin conductor, de las pruebas que ya se han realizado de un vehículo de este tipo que ha recorrido cientos de kilómetros con una considerable carga; en otras ocasiones hemos mencionado cambios y transformaciones que podemos considerar ahora como de impacto en el sector del transporte como son las entregas por drones, (los drones serán más baratos que las motocicletas para operaciones de carga en 2020, según los expertos). Por otra parte, se generaliza el uso de coches compartidos, que además tienen mucho que ver con que las nuevas generaciones no apuestan tanto por la propiedad como por compartir transporte.

Pero todavía surgen otras muchas iniciativas relacionadas directamente con el transporte de mercancías que ya están en marcha o en pruebas como el “platooning”, una práctica por la que una hilera de camiones viaja, uno detrás de otro, con muy poca distancia entre sí, siguiendo al primero que actúa como líder y utilizando una tecnología de conectividad y sistemas automáticos de apoyo a la conducción. El primero es el que conduce a los demás que también cuentan con conductores, pero pueden dedicarse a otras tareas. La tecnología introduce aquí un cambio muy potente y veremos en el futuro si el sector se convierte así en más eficiente y se optimiza o no el mercado de trabajo. Los trenes de levitación magnética también tendrán algún impacto en logística.

La innovación no cesa en este sector del transporte que, al fin y al cabo, es un eslabón en la cadena de una actividad económica y no puede desarrollarse desconectada de la transformación económica y tecnológica que están experimentando todas las empresas del sector.

Diría que serán imprescindibles las partidas de presupuesto para innovación en la búsqueda de nuevos modelos y nuevas soluciones, pero también serán imprescindibles las personas innovadoras que entiendan que se trata de un cambio de paradigmas. Habrá que estudiar la rentabilidad de los combustibles alternativos, habrá que estar al tanto de las previsibles nuevas normativas que, preferiblemente, deberán diseñarse homologadas en distintos países dada la naturaleza de esta actividad. Habrá que hablar de innovación o, incluso de reinvención.

 

 

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras” y Miembro del Consejo de Administración de la organización internacional EFQM (Fundación ubicada en Bruselas con la finalidad de impulsar la Excelencia y Competitividad de las organizaciones y compañías europeas). Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.

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