QUEDAMOS EN EL AEROPUERTO

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Pie de foto: Aeropuerto de Doha.

Hoy me gustaría traer al blog un curioso aniversario. En este mes de mayo el aeropuerto internacional Hamad de Doha, considerado el más moderno y lujoso del mundo, cumple un año desde su inauguración en mayo del 2014. Situado en un punto geográfico estratégicamente importante en cuanto al volumen de tráfico aéreo mundial, permite a los viajeros que hacen escala nadar en una piscina cubierta-spa, ir de compras a lo largo de 40.000 metros cuadrados de tiendas, trabajar en mostradores con ordenadores e internet y jugar con los niños en las zonas de juego más modernas.

En otros países, encontraréis también museos en las terminales, salas de yoga donde está prohibido el móvil, hoteles dentro del recinto aeroportuario para alquilar habitaciones por horas y no tener que ir a la ciudad y hasta salas de juego y tragaperras.

Estas terminales son el mejor reflejo de la carrera que protagonizan los aeropuertos en todo el mundo en su transformación por buscar el “traveller empowerment”, por hacer protagonista al viajero y certificar que aquella pesadilla de largas esperas incómodas entre dos salidas de vuelos se ha acabado y los aeropuertos son espacios de ocio cómodo y relajante, integrados en la ciudad y sostenibles.

Son las novedades más visibles incorporadas a unos espacios en los que la tecnología avanza constantemente y se aplica para hacer frente a cifras espectaculares de viajeros: el año pasado el tráfico aéreo sobrepasó los 6.000 millones de pasajeros y en el primer trimestre de este año había aumentado un 6,1%. Sólo en Europa el tráfico aéreo se duplicará en 2030.

Los viajeros ya escogen su forma de viaje, en parte, según los aeropuertos los cuales quieren seguros, fiables y confortables y debemos focalizar los esfuerzos de innovación y tecnología en las áreas de seguridad, aumento de movilidad, eficiencia energética, sostenibilidad medioambiental e infraestructura sostenible.

La tecnología irrumpe de lleno en la experiencia del viajero. La tecnología móvil resulta de gran utilidad para facilitar la facturación a los viajeros gracias a que los empleados del aeropuerto pueden disponer de un dispositivo móvil que les autoriza a facturarles por el aeropuerto y evita las colas y el tiempo de espera. Otras compañías habilitan pequeños quioscos con los que cada cliente imprime las tarjetas de embarque y la etiqueta de la maleta. Otros ponen en marcha indicadores de prefacturación de tarjetas de embarque electrónicas en el móvil, escáneres para inspección de equipajes y de los viajeros y se recurre a las más avanzadas tecnologías en materia de seguridad. El aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid Barajas es uno de los hubs de referencia internacional a este respecto. Etiquetas digitales para las maletas, información biométrica en lugar de pasaportes, asientos ergonómicos y adaptables a cada pasajero… en el sector esperan innumerables innovaciones.

También la robótica irrumpe en las instalaciones aeroportuarias con robots autónomos que guían a los viajeros por las terminales y que aparcan los coches solos después de que los dejas y sigues camino a tu puerta de embarque. Y si ves un pájaro extraño, será también un robot con esa forma para mantener alejadas a las aves de las pistas.

CEO en Siemens PPAL, España (empresa independiente dedicada a Soluciones Logísticas para Postal, Paquetería y Aeropuertos); Presidenta de EJE&CON “Asociación Española de Ejecutivas y Consejeras” y Miembro del Consejo de Administración de la organización internacional EFQM (Fundación ubicada en Bruselas con la finalidad de impulsar la Excelencia y Competitividad de las organizaciones y compañías europeas). Comencé mi carrera profesional en el año 97 en el Área de Calidad de Airtel.

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